En opinión del doctor Alejandro Macías Hernández, infectólogo de la UNAM, el anuncio de la farmacéutica estadounidense Pfizer de que ha desarrollado una vacuna con una eficacia superior al 90 por ciento, es una de las mejores noticias al respecto de la COVID-19 en medio de una avalancha de malas noticias.

“El hecho de que tenga una eficacia superior al 90 por ciento significa que es un estudio clínico de fase tres, y que está en las grandes ligas de la vacunación, junto con la del sarampión, polio y difteria”, aseguró.

Sin embargo, advirtió el especialista, la vacuna (inoculación del código genético o ARN mensajero del virus SARS-Cov-2) necesita transportarse bajo temperaturas inferiores a -70, -80 grados centígrados y el transporte, almacenamiento y distribución, —lo que se conoce como “cadena de frío”­—, representa un problema para los países en vías de desarrollo.

Pero abre la posibilidad de que otras vacunas en estudio (y contrato con México y Latinoamérica) puedan lograr esa efectividad. “La vacuna nos daría eficacia superior a la de la propia enfermedad y nos permitiría llegar a esa anhelada inmunidad de grupo o rebaño a través de las vacunas” explicó Macías Hernández.

Aunque optimista ante el anuncio, el experto en salud pública concluyó que es necesario seguir con medidas preventivas como la sana distancia, la higiene de manos, el uso de cubrebocas, evitar las aglomeraciones y ventilar los espacios cerrados, “porque parece que tendremos una buena vacuna, pero aquí y ahora todavía no es la solución al problema actual”.