Frédéric Vacheron Oriol, representante de la Oficina de la UNESCO en México, señaló que las autoridades municipales de Puebla no deberían ser omisas ante las denuncias ciudadanas de destrucción de interiores de casonas del Centro Histórico y recomendó a los poblanos continuar con la defensa de su patrimonio.

En entrevista, consideró que la conservación del patrimonio no sólo es una responsabilidad de las instituciones, sino también de los ciudadanos quienes se deben movilizar cuando no quieran que desaparezca de su paisaje urbano la belleza de su arquitectura o de sus edificios.

Por ello, dijo que incluso deben defender aquellos inmuebles que no estén catalogados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) por sus siglas en inglés.

“Lo más importante es que los propios ciudadanos no dejen que eso pase, hoy existen las redes sociales. Hoy la comunidad está motivada y he visto casos en que la ciudadanía con una movilización no deja que se destruyan algunos edificios porque los tienen en su memoria colectiva, aunque a veces no hay declaratorias políticas o de jurídicas”, mencionó.

En ese sentido, advirtió que si las autoridades son omisas a las denuncias, el ciudadano puede castigar con el voto.

Lo anterior al señalarle las quejas que existen sobre la destrucción de interiores de casonas, proliferación de terrazas y estacionamientos, que no han sido atendidas por el ayuntamiento de Puebla.


Nuevos usos de inmuebles no deben afectar su valor

Vacheron Oriol consideró que la gestión del patrimonio es un tema complejo, por lo que no siempre se logra la unanimidad –particularmente-- sobre los “nuevos usos” del patrimonio.

Expuso que si bien hay quienes buscan preservar los atributos que dan valor a una ciudad ello no debe significar que el uso de los edificios patrimonio no evolucione a lo largo del tiempo.

Por ello, se pronunció porque el patrimonio no sea visto como algo que se tiene que “musificar o congelar en el tiempo”, pues los inmuebles siempre han tenido un rehúso.

No obstante, resaltó que la transformación de los inmuebles debe realizarse dentro del plan de manejo del patrimonio cultural y sin afectar el valor universal del lugar.

Además, reconoció que si bien Puebla no está en peligro actualmente de perder su nombramiento de Ciudad Patrimonio por la UNESCO, la conservación del distintivo “tampoco está escrito en el mármol, hay que lucharlo constantemente”.