En Y al final no pasa nada (Diana), Kathryn Nicolai nos lleva a un lugar diseñado especialmente para tranquilizarnos, relajarnos y así poder dormir a plenitud, concentrarnos o tan solo sentirnos a salvo tras un día agitado.

Luego del éxito alcanzado por el podcast donde en voz de su autora aparecieron originalmente estas historias, y recibieron una poderosa respuesta de su audiencia comprobando que en efecto funcionaban, están en este libro para convertirlas en una unidad útil en su propósito básico.

Practicante y maestra de yoga desde hace 17 años, Kathryn Nicolai aplica en estos relatos el detalle necesario para sacar a la mente de su acelerada velocidad y llevarla a un espacio seguro, lo que ha demostrado tener éxito en casos de ansiedad, insomnio e intranquilidad. Como método probado inicialmente por la autora desde su infancia, estos cuentos para antes de dormir carecen de aventuras y su única moraleja es prestar atención a lo que cada momento nos muestra.

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“Nos contamos cuentos antes de irnos a la cama por una buena razón. Los cuentos nos ayudan a encontrarles sentido a las cosas; pueden señalarnos un camino útil y nos permiten distanciarnos del presente para adentrarnos en un lugar y un tiempo nuevos.”

Y al final no pasa nada consta de 52 relatos relajantes, junto con consejos de meditación, posturas de yoga y recetas, todo lo que ayuda cuando se trata de sacar a la mente de su agitación habitual y en cambio frenarla en un sitio cómodo, fiable y donde “no pasa nada”: no hay emociones ni el estruendo de la vida moderna sino el simple “estar en el presente”.

Kathryn Nicolai es escritora y la creadora del podcast de éxito mundial Nothing Much Happens, con más de 10 millones de descargas hasta el momento y disponible en 70 países. Nacida en Michigan, Estados Unidos, lleva contando historias para antes de ir a dormir desde que era una niña. Se graduó en Lengua y Literatura Española y estudió meditación, yoga y mindfulness durante años. Estas prácticas han influido profundamente en su carrera como escritora y especialmente en su estilo, atento a los pequeños detalles sensoriales que enriquecen todos sus cuentos.