El sector del automóvil tiembla ante la propagación del coronavirus en China, ya que esta amenaza podría prolongar la caída de ventas de vehículos y descarrilar la producción del país y del mercado global. Y es que, Wuhan está considerada como una de las “ciudades del motor” del gigante asiático. Todo esto ha puesto en jaque a marcas como Volkswagen o Nissan.

Ambas, junto a Toyota, Daimler, General Motors, Renault, Honda e Hyundai, han realizado importantes inversiones en China, lo que suponen acuerdos con empresas locales y productoras de China. Así lo destaca Faconauto, que señala que con el brote de coronavirus muchas plantas se han visto obligadas a suspender su producción para evitar posibles contagios. Esta situación, según la agencia de calificación S&P Global Ratings, dificultará, aún más, la salida de la recesión del sector.

Todos los pronósticos apuntan que el gigante asiático reducirá su producción en aproximadamente un 15% en el primer trimestre. No obstante, las consecuencias para el sector pueden ser aún mayores a tenor de que Wuhan representa alrededor del 9% de la producción de China.

La previsión para los próximos días, según los investigadores de S&P Global Ratings, recoge la patronal de concesionarios, es que el gobierno chino podría extender los cierres de fábricas para limitar el riesgo de contagio, afectando hasta la mitad de la producción de automóviles y autopartes de China.

En Alemania Daimler y Volkswagen confían en reanudar la producción de vehículos en China, pero esta última marca está más expuesta a posibles daños. Tiene 24 plantas que fabrican automóviles o piezas en China, el 40% de su producción total.

A esto hay que sumar que Nissan se ha convertido en el primer fabricante de automóviles japonés que parará sus instalaciones en su mercado doméstico por culpa de dicho virus. Una decisión que podrían tomar otras compañías como Tesla o diferentes empresas coreanas, que dependen directamente del país chino.