Durante el tercer trimestre de 2020 el ingreso laboral en Puebla y Tlaxcala fue 13.9 y 12.5 por ciento menor al costo de la canasta básica, es decir, los ingresos fueron insuficientes para pagar el costo de los alimentos y productos durante julio – septiembre, considerados los tres meses decisivos de la pandemia; además, en estas entidades aumentó el porcentaje de la población con ingreso laboral inferior al costo de la canasta básica.

Lo anterior se desprende del “Índice de la tendencia laboral de la pobreza y la pobreza laboral” durante el tercer trimestre del año, que publica este viernes el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), y que ubica a Puebla y Tlaxcala entre las 12 entidades con incremento de la pobreza laboral y por encima de la media nacional, que fue de 44.5 por ciento.

En Puebla, el ingreso laboral real decreció 13.9 por ciento y se ubicó como la octava entidad con la mayor pérdida del poder adquisitivo.

Eso influyó en que aumentara el porcentaje de la población con ingreso laboral inferior al costo de la canasta básica al pasar de 41 a 54 por ciento entre el primer y tercer trimestre del año, mientras que en su comparación con el mismo trimestre pero de 2019 se observa que 12.4 por ciento de la población se sumó a las líneas de la pobreza laboral.

Por su parte, el ingreso laboral real en Tlaxcala disminuyó 12.5 por ciento en el tercer trimestre del año. Con eso, el porcentaje de la población con ingreso laboral menor al costo de la canasta básica creció al pasar de 45.8 a 54.9 por ciento, por lo que se sumó a las filas de la pobreza laboral el 9.1 por ciento de la población con horas de trabajo y salarios insuficientes, según el comparativo entre el tercer trimestre de 2020 y el mismo periodo de 2019.

El Coneval informa que el ingreso laboral real en el país mostró una disminución de 6.7 por ciento entre el tercer trimestre de 2019 y el tercer trimestre de 2020, al pasar de mil 794.87 pesos a mil 675.21 pesos, considerado el ingreso más bajo desde 2017.

Esto hizo que la pobreza laboral aumentara al pasar de 38.5 por ciento a 44.5 por ciento en este periodo, lo cual se vio reflejado en un incremento de la pobreza laboral en 28 de las 32 entidades federativas y que 12 estados tuvieran niveles de pobreza laboral por encima del 45 por ciento: Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Morelos, Zacatecas, Hidalgo, Tlaxcala San Luis Potosí, Tabasco, Puebla y Campeche.

Por último, el Coneval señala que durante la pandemia, el incremento de los precios de algunos productos como frutas, verduras y los energéticos influyó en que la inflación anual llegara a 3.9 por ciento y que disminuyera el poder adquisitivo real; a eso se suma el paro obligado de los sectores económicos y sus trabajadores.