Hace poco más de 42 años Billy Idol comenzó su carrera en el mundo de la música, primero como parte de una banda de punk y después en solitario. Tras cuatro décadas y la fama internacional, el británico se presentó por primera vez en México abarrotando el Palacio de los Deportes con 15 mil personas que ansiaban por verlo.

Una silueta negra con guitarra en mano contrastaba con el fondo rojo del escenario, era la señal de que Billy Idol estaba en el escenario. Esa imagen hizo que los presentes se levantaran de sus asientos sólo para tratar de captar el momento en el que el británico pisaba un escenario mexicano por primera vez.

Cradle of Love fue el tema que abrió la velada, logrando que muchos cantaran y se emocionaran con los recuerdos que la canción editada en el cuarto disco solista de Idol les trajo a la mente,

"Viva México”, fue el primer acercamiento de Idol con sus seguidores quienes, al escuchar los primeros acordes de Dancing With Myself, no dudaron en levantarse de sus asientos y… tomar su celular para grabar el instante; pocos fueron aquellos que bailaban, sin embargo el experimentado artista sabía cómo lograrlo.

"Let’s fucking dance, México”, dijo enérgico el británico en medio del tema que se convirtió en un himno de Generation X, la banda de punk donde Idol inició su carrera.

"Es grandioso estar aquí en la Ciudad de México. Viva México, vamos a seguir rockeando”, dijo el cantante de 63 años quien presumió un abdomen marcado al desabrochar su camisa negra mientras las notas de Flesh for Fantasy se apoderaban de todos los rincones del Palacio de los Deportes.

Para Idol y sus fans pareciera que el tiempo es sólo un número; el británico no ha perdido esa actitud desafiante que lo ha caracterizado desde más de 42 años que comenzó su carrera y la prueba es la manera en la que el público respondía a cada gesto o ademán que hacía.

"Hicimos un álbum llamado Kings and Queens of The Underground de donde sale esta canción que se llama Can’t Break me Down”, compartió Idol, quien demostró que su música más reciente es igual de hechizante que la que hacía en los años 70 y 80.

"Estoy muy emocionado de estar en México. Vamos a cantar otra maldita canción”, dijo el británico compartiendo la historia de que su padre murió de cáncer hace cinco años, ese día, en el que el músico no pudo estar, su papá escuchaba el álbum Kings and Queens of The Underground, así que sin dudarlo un segundo, el británico dedico el tema Ghost in My Guitar, la cual hizo que el público levantara sus teléfonos e iluminara con su luz el recinto.
La guitarra de Steve Stevens, quien acompaña a Idol en sus giras, hizo vibrar al público con un solo de guitarra flamenca hecho con una guitarra eléctrica que hechizó a los presentes, solo para dar paso a un extracto de Stairway to Heaven de Led Zeppelin, desatando la ovación unánime de los fans mexicanos.

Si bien World Coming Down hizo que el público se emocionara con el británico, fue la voz de Idol en Eyes Without a Face, la cual sonó exactamente igual que cuando el tema fue lanzado en 1984, lo que hizo emocionar al público, que comenzó a cantar con él.