De las 138 plantas tratadoras de aguas residuales distribuidas en el estado de Puebla, sólo funcionan 17, es decir, un 88 por ciento están inoperantes, reveló Miguel Carrillo Cubillas, director general de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS).

En entrevista, el funcionario estatal señaló que el gobierno estatal planea la creación de organismos intermunicipales o regionales, ya que la mayoría de plantas no funcionan porque la tecnología con que cuentan consume demasiada energía eléctrica, por lo que ayuntamientos prefieren destinar recursos a otros rubros y no al pago de luz consumida por las plantas.

Por ello, consideró que al agrupar hasta 10 municipios en organismos servirá para que aporten la cantidad necesaria de recursos para rehabilitar o instalar nuevas plantas tratadoras de aguas residuales.

Asimismo, dijo que buscarán captar el agua pluvial que llega al Atoyac para que no se contamine con las descargas residuales, municipales e industriales que desembocan en Valsequillo y que provocan espumas tóxicas, para que con un menor tratamiento puedan convertirse en agua potable.

Aseguró que desde el CEAS también se vigilará a empresas asentadas a lo largo de la cuenca del Atoyac que atraviesa por 22 municipios del estado; en particular, las ubicadas en el tramo de San Martín Texmelucan a Cuautlancingo, pues en él se tienen los mayores índices de contaminantes.