El gobernador de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta, indicó que la ola de violencia que se vivió esta semana en la capital, que dejó un saldo de 10 homicidios, tiene que ver con una lucha en las calles por los mandos de la delincuencia en la entidad; no obstante, resaltó que los índices delictivos regresaron a su normalidad el viernes pasado.

En entrevista, reconoció que Puebla tuvo cuatro días muy complicados de inseguridad por el número de asesinatos, no obstante, resaltó que su administración encabeza un combate real contra la delincuencia. “Nosotros disolvimos a la mafia en Puebla y hay una lucha en las calles por el control.

La situación de confrontación que tenemos con la mafia es de a de veras”, expresó. En el caso de los cuerpos que fueron hallados en la lateral del Periférico Ecológico a la altura del residencial Haras del Bosque, indicó que se trataba del empresario José Agustín N, y su escolta, Eleazar N, cuyo asesinato se cometió en la entidad, luego de haber visitado a una persona recluida en un penal de Puebla, que no precisó.

Comentó que al parecer a ambas personas, provenientes de Morelos, sus ejecutores las venían siguiendo, aunque continúan las investigaciones.

Asimismo, señaló que la violencia generada por la sociedad como robos, riñas, lesiones y feminicidios sigue latente, por lo que su gobierno comenzará a implementar acciones que den a la ciudadanía mayor seguridad.

300 patrullas comenzarán operaciones a finales de noviembre

En ese sentido, anunció que en la última semana de noviembre comenzarán a circular en Puebla 300 patrullas de las mil arrendadas por la administración estatal, que operarán en la entidad antes de concluir el 2019.

Anunció que se licitará la adquisición de “miles” de cámaras de videovigilancia que se ubicarán en la capital y municipios conurbados, las cuales tendrán la capacidad de detectar rostros y placas; también indicó que se dotará de equipamiento tecnológico para los centros de mando de seguridad pública.

Además, comentó que el Estado ya recibió 115 toneladas de armamento y municiones que adquirieron a través de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) con 150 millones de pesos.