A pesar de que la industria inmobiliaria es un actor clave para el desarrollo sostenible del planeta, debido al ahorro de energía y emisiones de efecto invernadero que podría aportar, la certificación de “edificios verdes” en la Ciudad de México tiene frente a sí un enorme reto, advierte un estudio de la empresa de consultoría Colliers Internacional.

Aun cuando en los últimos años el incremento de inmuebles sustentables ha sido importante y de 2013 a la fecha se duplicó el inventario de inmuebles con certificación dentro de los 10 corredores de oficinas más importantes de la Ciudad de México, principalmente en edificios nuevos localizados en las zonas de Polanco, Reforma e Insurgentes, cerca de cinco millones de metros cuadrados de edificios no son sustentables en estos 10 corredores.

De acuerdo con el estudio, el sector inmobiliario consume alrededor del 40 por ciento de la energía mundial y contribuye con hasta el 30 por ciento de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero.

“Esto debería ser suficiente para certificar los edificios sustentablemente”; sin embargo, también constituye un valor agregado en materia de inversiones en bienes raíces.

Según el estudio, las propiedades más eficientes y “verdes” pueden reducir los gastos operativos, apoyar los esfuerzos para lograr rentas superiores en el mercado, reducir los periodos vacantes, así como el riesgo de morosidad y el pago de hipotecas, gracias a los ahorros que significan en materia de energéticos y reducción de emisiones contaminantes.

Muestra de ello es la Ciudad de México, advierte, donde la demanda de este tipo de inmuebles va en aumento, de hecho “la tasa de disponibilidad de inmuebles certificados ha bajado drásticamente en los últimos años al pasar de 27 por ciento a sólo 13 por ciento. Existen incluso corredores que muestran una ocupación total de inmuebles certificados”.