Puebla y Tlaxcala, forman parte de los 23 estados del país donde existe ya una alerta roja por una inminente crisis de agua potables, lo cual significa la escasez del liquido apto para consumo humano, no contaminado o también, a causa de la sobre explotación y baja recarga de mantos acuíferos.

El Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés) presentó recientemente una medición global sobre el "Día Cero" en materia de agua. Esta crisis por el agua ser espera que afecte, a México y un cuarto de la población del mundo.

En México, los estados con mayor estrés hídrico es Baja California con un puntaje de 5, que es el máximo posibles, y que indica que la falta de agua esta muy cerca de generar un problema para su población. le siguen:  Guanajuato (4.94), Ciudad de México (4.90), Aguascalientes (4.81), Estado de México (4.76), Querétaro (4.71), Hidalgo (4.63), Chihuahua (4.63), Zacatecas (4.63) y Sonora (4.60). 

En el caso de Tlaxcala el puntaje es de 3.36 catalogado como un nivel ALTO en el riesgo general del agua; mientras que en el caso de Puebla el nivel de riesgo es de 3.05, también Alto y coloreado en rojo en el mapa mundial.

Hay diecisiete naciones en el mundo que ya tienen un estrés hídrico extremadamente alto, lo cual significa que están usando prácticamente toda el agua que tienen disponible.

En relación a lo que pasa en el mundo, México es el país número 24 de 164 naciones estudiadas, en el rango de ‘alto estrés hídrico’. 

En la República Mexicana se consume entre 40 y 80 por ciento de las reservas de agua anualmente. 

Es muy probable que veamos más días cero en el futuro", dijo Betsy Otto, quien dirige el programa global de agua del World Resources Institute. “Es un panorama alarmante en muchas partes del mundo".

El cambio climático agrava este riesgo. A medida que los patrones de lluvia se vuelven más erráticos, el suministro de agua se torna más variable.

Al mismo tiempo, como los días se están volviendo más calurosos, se evapora más agua de las reservas justamente cuando hay una mayor demanda por esta.

Los lugares en estrés hídrico muchas veces tienen una doble maldición: São Paulo, por ejemplo, fue azotada por inundaciones un año después de que vivió una sequía prolongada. Chennai tuvo anegaciones fatales en 2015; ahora sus depósitos de agua están prácticamente vacíos.

(Con información de El Financiero y The New York Times)