Al menos 5 personas murieron este viernes en Bolivia, durante una masiva marcha pacífica de cocaleros de Cochabamba, que fue duramente reprimida por las fuerzas de seguridad que responden al gobierno de facto, informó el sitio local Bolpress.

De acuerdo al medio, los campesinos de la provincia de Chapare que apoyan al depuesto presidente Evo Morales, intentaron atravesar el puente Huayllani, que una la ciudad de Sacabe con Cochabamba, pero se toparon con un cerco policial que les impidió el paso. Minutos después, las fuerzas de seguridad comenzaron a reprimir fuertemente a los manifestantes.

Según el reporte de un médico de la unidad de emergencias del hospital de Sacaba, que atendió a los manifestantes, citado por la cadena internacional Telesur, son 5 las personas fallecidas. En tanto, no pudo contabilizar la cantidad de heridos, pero dijo que son "muchos".

Desde Bolivia, el corresponsal de RT Francisco Guaita constató cómo llegaban decenas de heridos a un hospital de la zona. Minutos después de conocerse la noticia, el derrocado mandatario Morales condenó "ante el mundo" la represión "con balas" de las fuerzas armadas y la policía. "Ahora asesinan a nuestros hermanos en Sacaba, Cochabamba", declaró en las redes sociales, desde su exilio en México. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Jorge Arreaza, rechazó a través de su cuenta de Twitter la "represión desmedida y masacre" en Cochabamba. Asimismo, denunció "el carácter represor y dictatorial de quienes han asaltado el poder en Bolivia". "

La Comunidad Internacional debe condenar y actuar para detener esta barbarie", añadió.