Un japonés que recibió su certificado de hombre más viejo del mundo con el puño en alto y una gran sonrisa a principios de mes falleció. Tenía 112 años.

Guinness World Records había entregado el certificado a Chitetsu Watanabe el pasado 12 de febrero. Tanto la organización como la funeraria encargada de su entierro confirmaron el martes que falleció el domingo. La causa de la muerte no se hizo pública.



Últimamente no podía comer y un par de días antes de su muerte tuvo fiebre y problemas para respirar, reportó el diario Mainichi citando fuentes de la familia.

A Watanabe le sobreviven sus cinco hijos, 12 nietos, 16 bisnietos y un tataranieto, agregó el periódico.