OHL México, una de las concesionarias del segundo piso de la autopista México-Puebla, está involucrada en un caso de campaña negra y posible lavado de dinero, durante la campaña presidencial más reciente.

Así lo informó Santiago Nieto Castillo, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), quien la enlistó entre las compañías y organismos que habrían financiado el documental “El Populismo en América”, que atacaba al hoy presidente, Andrés Manuel López Obrador.

Durante la conferencia de prensa mañanera de este jueves, Santiago Nieto indicó que OHL México depositó 186 millones de pesos entre abril de 2017 y julio de 2018, a Bufete de Proyectos de Información y Análisis SA de CV.

Esta compañía, explicó, también obtuvo –sin aparente justificación– dos mil 500 millones de pesos de la Coordinación del Programa de Apoyo a la Comunidad del Gobierno del Estado de México, tres millones 600 mil pesos de Kingo Servicios Empresariales y 14 millones de pesos de Servicios Administrativos Peñaroles.

Apuntó que todo este recurso aportado a la firma propiedad de los hermanos Federico y Ariel Berrueto Pruneda, ambos empresarios ligados al PRI, fue transferido a su vez a Grupo TV Promo, una compañía representada por Alejandro Jesús Quintero Íñiguez, que tiene registrados servicios de creación de spots y mensajes para el gobierno federal en época de Enrique Peña Nieto.

Santiago Nieto subrayó que las empresas no sólo incurrieron en campaña negra, sino en un financiamiento ilícito de campañas electorales y aunque no detalló de qué manera habrían intervenido en el financiamiento, adelantó que se daría vista a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) y al Instituto Nacional Electoral (INE).

En ese contexto, Andrés Manuel López Obrador indicó que la denuncia será presentada este jueves, pero reconoció que al no ser aún delito grave, esta intromisión en el proceso electoral sólo tendrá una sanción mínima.

Agregó que este caso también sirve como una reivindicación pública de Santiago Nieto, quien fue destituido de la Fepade tras haber hecho una denuncia pública; pero adelantó que no se perseguirán otros casos de posible campaña negra en su contra, aunque si se concretan las indagatorias, serán presentadas ante la autoridad competente.

Cabe recordar que OHL y Pinfra son las empresas a cargo del segundo piso de la Autopista México-Puebla y comenzaron a operar, bajo la autorización de Rafael Moreno Valle Rosas, a pesar de que la obra no estaba terminada, según documentó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Las ganancias de estas empresas por la operación del viaducto elevado ascenderán a 15 mil millones de pesos al término del periodo de operación (30 años), lo que equivale a 300 por ciento de su inversión para la carretera, que tuvo presupuesto a fondo perdido.