Heredero de una facción del poderoso cártel de Sinaloa, Ovidio Guzmán López aprendió el negocio del narcotráfico de su padre, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera.

Alias ‘El Ratón’ y ‘Ratón Nuevo’, este joven de 29 años es acusado de estar involucrado en el imperio criminal que dejó Guzmán Loera, quien desde julio purga una condena de cadena perpetua en una cárcel de Colorado.

La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) lo tiene en la mirilla desde abril de 2018, cuando se le formularon cargos en una corte federal en Washington DC por contrabando de sustancias ilícitas.

La localización de Ovidio por parte de militares mexicanos ocurrió este jueves en medio de una ola de enfrentamientos a tiros y bloqueos supuestamente realizados por miembros del cártel en Culiacán.

Varios medios mexicanos y la agencia Reuters indican que el hijo de 'El Chapo' fue liberado por las autoridades, por razones que aún se desconocen.

Respaldado por su hermano Joaquín Guzmán López, de 34 años y apodado ‘El Güero’ y 'Moreno', Ovidio se encargó de importar grandes cargamentos de cocaína, metanfetaminas y marihuana hacia EEUU, de acuerdo con el Departamento de Justicia (DOJ). Su hermano sigue prófugo.

Ambos son mencionados en una acusación que alega que desde abril de 2008 y hasta el presente han estado detrás de la importación de narcóticos desde México y otros lugares para su distribución en EEUU. A finales de febrero, el gobierno estadounidense desveló que les había impuesto cargos por contrabando de drogas.