En México, nueve de cada 10 fallecidos por covid-19 no dejó un testamento —unas 94 mil víctimas—, situación que en los próximos meses se traducirá en una grave crisis legal en tribunales.

El presidente del Colegio Nacional del Notariado Mexicano, Armando Prado, estimó que de esos 94 mil que fallecieron intestados, al menos 50 por ciento (alrededor de 47 mil) desembocarán en un conflicto por inconformidad en la herencia, mismo que llegará a tribunales, que de por sí están saturados por la inactividad judicial dada la pandemia.

“El 94 por ciento de esa cifra no tiene testamento, solo 6 por ciento tiene, y de esos ¿cuántos problemas?, creo que más de 50 por ciento, porque el Inegi, al establecer la cifra, habla de 48 por ciento a escala nacional de problemas de titulación”, expuso Prado en entrevista con MILENIO.

Sobre la presión que esto generará en tribunales y en la red de notarios anticipó: “Sí creo que se va a agravar (la situación en 2021), porque al final de cuentas la pérdida de trabajos ha sido mucha; los sectores turísticos e inmobiliarios se han visto muy dañados y el notariado no es la excepción; si los beneficiarios no llegan a ponerse de acuerdo, va a haber controversia y van a caer en tribunales, que están saturados por obvias razones, porque no han podido atender casos por la pandemia, se ha incrementado el trabajo y el que se venga un cúmulo de trabajo inesperado va a ser caótico”.

En México, que ayer sumó más de 100 mil muertos por el virus, solo una de cada 20 personas que ya están en edad de tramitar un testamento (que es desde los 14 años en algunos estados) lo hace, por lo que cada año se hacen esfuerzos para crear una cultura de certidumbre legal.

Explicó que en el país hay la creencia de que hacer un testamento es un llamado a la muerte, por lo que alertó que esta situación es preocupante, porque deja en la incertidumbre a miles de familiares y los abogados son los que terminan ganando y en gran parte de los casos hay un rompimiento en el núcleo familiar.

“El ciudadano que no tiene bienes o que tiene una propiedad hipotecada no testa porque cree que no es de él; sin embargo, desde que tienes un hijo o tienes aunque sea una hipoteca obtienes derechos hereditarios, de un abuelo, de tu padre, un hermano, por lo tanto debes testar.

“Según el Inegi, de las cifras de propiedades inmobiliarias, una tercera parte está sin dueño, es decir, 4 millones, con un costo promedio de 300 mil pesos, hablamos de un déficit de 1.2 billones de pesos, es un presupuesto altísimo”.

En el Mes del Testamento, el Colegio Nacional del Notariado Mexicano hizo un acuerdo con el gobierno federal para que el trámite fuera gratuito para las fuerzas armadas y para el personal de salud que atiende covid.

“Creo que los padres es lo que menos queremos; por eso hago la invitación a todos, porque hacer el testamento es un acto de responsabilidad, no de riqueza”.