El Partido Revolucionario Institucional (PRI) no tiene contemplado un proceso de expulsión en contra del ex gobernador Mario Marín Torres, ante el escándalo que todavía vive por la orden de aprehensión en su contra por el presunto delito de tortura en contra de la periodista Lydia Cacho.

Así lo expresó el presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI, Lorenzo Rivera Sosa, quien puntualizó que el partido está enfocado en otras actividades del proceso comicial que está en marcha.

Al igual que su candidato a la gubernatura del estado de Puebla, Alberto Jiménez Merino, sentenció que cada sujeto dentro del partido es responsable de sus acciones; por lo tanto, no debe involucrarse al PRI en esta campaña.

Mencionó que los poblanos requieren propuestas de trabajo para el estado de Puebla y no de asuntos que deriven en una polarización estéril, que en su momento desanime la participación ciudadana.

“Nos deslindamos de todos los actos y actores de nuestro partido, cada personaje debe ser responsable de sus actos y lo que hoy nosotros hacemos es construir la unidad, además de un gran proyecto para Puebla”, aseveró.

Rivera Sosa defendió la idea de que el PRI no está enterado de la orden de aprehensión en contra del ex gobernador de Puebla, en la cual también habría otros 12 personajes, entre empresarios internacionales y ex funcionarios públicos.