Luego de que el Ayuntamiento de Puebla validó en Cabildo los matrimonios igualitarios, Rocío García Olmedo, presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, aseguró que el Congreso Local tiene que respaldar la luz verde pus de lo contrario,  dependerá de la voluntad política de la administración municipal en turno.

Este viernes 10 de enero de 2020, el Ayuntamiento de Puebla, a través de su Cabildo determinó validar los matrimonios entre personas del mismo sexo en todo su territorio jurisdiccional, incluidas, desde luego, sus 17 juntas auxiliares.

Lo anterior representa un gran paso para la consolidación de los derechos de las personas con orientaciones sexuales diversas y un logro en la lucha por la igualdad de derechos.

No obstante, es importante puntualizar lo siguiente:

1.- La legalización de matrimonios entre personas del mismo sexo ha ocurrido en otros municipios de algunas entidades del país y ahora en el municipio capital de nuestro estado de Puebla será posible reconocer este modelo de unión conyugal sin tener que recurrir a la vía del amparo o trasladarse a la Ciudad de México.

2.- Sin embargo, los alcances de esta posibilidad se vuelve estrictamente territorial y entonces se convierte en discriminatoria para quienes no viven en el territorio de la ciudad capital.

3.- Si no se legisla al respecto, este beneficio jurídico dependerá de la voluntad política de la administración municipal en turno, quiere decir que no se garantiza continuidad si el próximo gobierno decide retractarse de este acuerdo que permita la unión entre dos personas del mismo sexo. Lo anterior abre la posibilidad de que se trate de una política pública temporal.

Como conclusión a todo lo anterior, la plausible decisión del Ayuntamiento de Puebla de permitir el matrimonio igualitario, debe abrir el criterio de mis compañeras y compañeros diputados de la LX Legislatura del H. Congreso del Estado de Puebla para legislar al respecto a fin que, en todos los rincones del territorio poblano, se legalice la unión civil entre personas del mismo sexo, en consonancia a lo que la propia Corte ha ordenado y para lo cual existe ya una acción de inconstitucionalidad por parte de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Seguir postergando este tema de la agenda legislativa, sería un capricho incomprensible.