El Congreso de Puebla aprobó la Ley Agnes porque no hubo de otra, aun así cuando un grupo vulnerabilizado gana sus derechos y se pone al centro de la discusión pública gana la sociedad, señaló Brahim Zamora Salazar, miembro del Observatorio Ciudadano de Derechos Sexuales y Reproductivos (Odesyr).

En entrevista, reconoció el trabajo y voluntad de las legisladoras Estefanía Rodríguez Sandoval, Vianey García Romero y Rocío García Olmedo para poner en la agenda legislativa el tema.

Sin embargo, el triunfo –dijo--es de organizaciones que hicieron movilizaciones a favor de la Ley Agnes a lo largo de los últimos años, así como la toma del Congreso de las colectivas feministas en noviembre pasado que empujaron el tema en la agenda ciudadana.

Independientemente de la voluntad de estas diputadas, me parece que es muy difícil que se le arrebate este triunfo a la sociedad civil, es un triunfo de las colectivas (…) a pesar de una serie de determinaciones políticas que se venían tomando en el Congreso y que al final tuvieron que pasar (la Ley Agnes) porque no hubo de otra, el Congreso lo hizo orillado, no desde una posición cómoda”.

El siguiente paso, señaló, es que el Ejecutivo publique la Ley Agnes en el Periódico Oficial del Estado (POE) para que a partir de ello comience su implementación en el Registro Civil y así la comunidad tras pueda hacer los cambios necesarios en su documentación, aunque esto podría ser una realidad hasta dentro de 2 meses.

Y es que, en el tercer transitorio de la referida reforma, se señala que la Secretaría de Gobernación (Segob) tendrá 60 días hábiles para adecuar la reglamentación aplicable, a lo que sumarían 30 días más que tiene el Ejecutivo para publicarla en el POE.

El proceso de implementación, consideró, tiene que ser vigilado para que personal del Registro Civil reciba capacitación y sensibilización en el tema, en lo que tendría que intervenir la Secretaría de Igualdad Sustantiva (SIS) estatal.

Cabe mencionar que en redes sociales diversos colectivos y asociaciones a favor de los derechos humanos celebraron la aprobación de las reformas al Código Civil para garantizar el derecho al cambio de identidad de género autopercibida. Incluso recordaron la labor de Agnes por el reconocimiento legal de la identidad sexogenérica de las personas trans en México.

Fue asesinada en marzo de 2012 en Atlixco, Puebla; a su muerte, el Congreso local incorporó al Código de Defensa Social de Puebla el término “crimen de odio” como agravante de un asesinato por cuestiones de género u orientación sexual.