Con motivo del Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, el Instituto Mexicano del Seguro Social ratifica su compromiso con la salud de los derechohabientes portadores de VIH y fortalece las acciones de prevención para concientizar acerca de las prácticas de riesgo para adquirir el virus.

El Seguro Social brinda atención integral a casi 60 mil pacientes portadores del virus, con especialistas en Infectología encargados del manejo, control y seguimiento para lograr un estado óptimo de salud, afirmó el doctor Héctor Patiño Rubio, Jefe de la División de Mejora de Procesos en Segundo Nivel de Atención.

Destacó que el Instituto garantiza su atención oportuna y tratamiento, que consiste en terapia triple (dos inhibidores nucleósidos y un tercer agente, ya sea no nucleósido inhibidor de la proteasa o inhibidor de la integrasa), para recuperar la salud y lleve su vida con normalidad.

El tratamiento es exitoso, subrayó, cuando el paciente tiene apego a sus medicamentos y se logra llevarlo a la indetectabilidad del virus, lo cual se comprueba mediante estudios de laboratorio, que indican que la carga viral es menor o muy baja en el torrente sanguíneo.

El Instituto, resaltó, mantiene una campaña permanente para fortalecer la cultura de la prevención entre sus derechohabientes, principalmente en el primer nivel de atención, donde se les invita a realizarse la prueba para conocer si son portadores del virus, y de ser el caso, iniciar tratamiento inmediato para evitar complicaciones o desarrollar SIDA.

Como parte del control del paciente, el doctor Patiño Rubio explicó que al iniciar tratamiento se les cita cada mes para surtir medicinas y vigilar el avance de enfermedades asociadas; con buen apego y cargas virales menores o indetectables, las citas son cada tres o seis meses, pensando que la vida del paciente ya no está en riesgo.

El Jefe de la División de Mejora de Procesos en Segundo Nivel de Atención dijo que anualmente se reportan hasta tres mil pacientes nuevos que inician tratamiento contra el VIH, por lo que reiteró la recomendación de relaciones sexuales protegidas; y si se considera estar en riesgo, esperar que pasen los tres meses del periodo de ventana y hacer la prueba para descartar un posible contagio, porque recordó que hacerse la prueba no mata; lo que mata es permitir que progrese la enfermedad.