“Vive el momento”, “tienes que mirar dentro de ti”, “hay que estar en el aquí y ahora” o “solo se vive una vez”, no son solo frases que podemos encontrar en multitud de canciones, además son claros lemas que se utilizan en terapias de autoayuda.

La gente repite estos consejos, los recomienda y asume como las claves para salir del hoyo, relajarse y sentirse plenamente ellos mismos. La idea no es otra que practicar esa palabra de moda: ‘Mindfulness’ o la capacidad para enfocar toda nuestra atención y mantener la mente plenamente concentrada y atenta a un pensamiento concreto. Pero ¿qué es? “Mindfulness” ha sido traducida al español en diferentes formas, todas compuestas a falta de una palabra que dé con el significado original.

Las traducciones más comunes son Atención Plena, Plena Conciencia, Presencia Mental y Presencia Plena, Conciencia Abierta entre otras. Útil para mejorar nuestra memoria, acabar con el estrés, prosperar como profesionales e incluso conseguir orgasmos realmente intensos, nadie dijo que fuera fácil.

“En realidad, conseguir alcanzar el ‘Mindfulness’ pleno es un trabajo duro, pero hay una manera fácil de acceder a estos adagios rápidamente para comenzar a cultivar su capacidad de atención y activar sus puntos fuertes al mismo tiempo”, asegura el doctor Ryan M. Niemiec en ‘Psychology Today’. Y sí, como acabas de leer esta disciplina también se puede aplicar al ámbito más íntimo: el ‘Mindful sex’. El concepto es bastante simple: tener relaciones sexuales y no pensar en otra cosa.

Es decir, no permitir que tu mente se trasporte a la lista de tareas pendientes. Según los terapeutas sexuales, practicar ‘Mindful sex’ puede mejorar significativamente la salud física y emocional al permitir que las personas se concentren por completo en sus sensaciones corporales, lo que se traduce en una experiencia sexual más gratificante.

Al igual que la meditación, el sexo consciente trata de enfocarse en las minucias de lo que estás haciendo en un momento particular en el tiempo: concentrarse en el aquí y el ahora, en lugar del antes y el después. “Se trata de permitirte y darte el tiempo y el espacio para disfrutar y experimentar el sexo que estás teniendo”, explica a ‘The Independent’ Kate Moyle, psicoterapeuta psicosexual especializada en parejas. “Estar presente es clave. A menudo en la vida nos distraemos y rara vez prestamos atención, lo que significa que nos perdemos tanto”, señala.

Insatisfacción sexual por falta de atención Nuestra renuncia a centrarnos en solo una cosa cada vez podría ser particularmente perjudicial en lo que respecta al sexo. Una encuesta de “Public Health England” reveló que el 49% de las mujeres de 25 a 34 años señalaron una falta de disfrute sexual, y ello tendría que ver con la falta de atención, es decir, que están pensando en otra cosa. Una de las razones de esta falta de satisfacción generalizada, como sugiere la terapeuta de parejas Diana Richardson, podría ser que mucha gente percibe el sexo como un objetivo exclusivo. Que sea un medio para un fin, el orgasmo, puede crear ansiedad por el rendimiento y conducir a una falta de intimidad.

Variar la percepción del sexo puede ser increíblemente liberador, “aliviando todo tipo de ansiedades que uno tiene sobre la destreza sexual y la imagen corporal”, explica el galardonado experto en parejas Alix Fox. “Las personas que tienen relaciones sexuales más conscientes, el denominado ‘Mindful sex’, también tienen más probabilidades de ser mejores parejas y ofrecen más satisfacción en el acto”, añade al citado periódico británico. Así que, si estás pensando en vivir una noche de lo más romántica y pasional, practicar “Mindful sex” podría convertirla en un momento inolvidable.