Lavarse las manos con agua y jabón o con gel desinfectante es una de las medidas fundamentales para evitar la expansión del coronavirus. Con ellas se tocan a diario barras del metro, puertas, botones de ascensor o manos de otras personas. Pero hay algo que se toca mucho más: los móviles. Se usan constantemente con los dedos. Se acercan a la cara para hablar por teléfono o a la boca para enviar grabaciones de WhatsApp. E incluso sus propietarios se los dejan a otras personas para enseñarles un mensaje gracioso, las fotos del último viaje o una conversación. ¿Puede el coronavirus permanecer en las pantallas de los smartphones? Los científicos creen que sí, como sucede con otros virus semejantes. Y recomiendan por ello limpiarlas con frecuencia.

El nuevo coronavirus SARS-CoV-2 ya ha dejado más de 119.000 casos de contagio —la inmensa mayoría en China— en más de un centenar de países. En España el número de afectados no ha parado de crecer en los últimos días. El Ministerio de Sanidad ha anunciado 2.187 casos en su último recuento de este miércoles. La hipótesis más aceptada es que la transmisión entre humanos se produce por el contacto con secreciones que el portador del virus genera al toser o estornudar. Cuando estas gotículas caen sobre otras superficies y objetos como los móviles, otras personas pueden infectarse si los tocan y luego se llevan las manos a los ojos, la nariz o la boca.

Los usuarios tocan sus móviles con los dedos cerca de 2.600 veces al día, según un estudio realizado por la plataforma Dscout. También los usan durante periodos más prolongados alrededor de 76 veces en la misma jornada, por ejemplo, para revisar correos electrónicos, enviar mensajes, ver vídeos o leer noticias. “La contaminación de la pantalla de cada móvil se va a producir con seguridad si el usuario está infectado por el virus. Otros podrían correr también ese riesgo si usan el teléfono de quien está infectado”, explica César Nombela, catedrático de microbiología y expresidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Pero también hay riesgo si alguien toca algún objeto con el virus y luego usa su móvil. Aunque después se lave las manos, el agente patógeno podría permanecer en el dispositivo e infectar con posterioridad al usuario.

“No se sabe con certeza cuánto tiempo sobrevive el virus causante de la Covid-19 en una superficie, pero parece comportarse como otros coronavirus”, explica la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su web. Ese tiempo puede variar en función del tipo de superficie, la temperatura o la humedad del ambiente. William Keevil, profesor de la Universidad de Southampton, en Inglaterra, ha explicado al periódico The Telegraph que las superficies como el cristal del que suelen estar estar hechas las pantallas de los móviles son relativamente inertes y un entorno ideal para que prosperen los virus y calcula en una semana el tiempo que el coronavirus puede permanecer en ellas. En un estudio publicado en enero en la revista Journal of Hospital Infection, un equipo de investigadores alemanes concluyó que otros coronavirus como el SARS y el MERS pueden persistir hasta nueve días en superficies similares.

Nombela recuerda que se debería limpiar la pantalla del móvil y de otros dispositivos siempre, “independientemente de la epidemia actual”. De hecho, el teclado de un ordenador tiene 400 veces más bacterias que el asiento de un inodoro, según un estudio de la Universidad de Arizona. “Ahora tiene mucho más sentido, aunque no tengamos conciencia de haber contraído la infección. Los infectados por el virus deben recurrir a una limpieza frecuente y, lógicamente, actuar con su teléfono como con cualquier otro objeto que manejen. Se trata de evitar el contagio, que es altamente posible, por las superficies en las que está el virus”, añade.

De la misma forma que los usuarios interactúan continuamente con sus smartphones, en su día a día también se tocan con frecuencia la cara. Así lo confirma un pequeño estudio realizado en 2015 a 26 estudiantes en la Universidad de Nueva Gales del Sur. Cada uno de ellos se tocaba la cara una media de 23 veces en solo una hora. El 44% de esos contactos se realizó en zonas con membranas mucosas, como la boca, la nariz o los ojos.

Limpieza con precauciones

Además de lavarse las manos, evitar tocarse la cara y compartir dispositivos, hay que tomar ciertas precauciones a la hora de limpiar el móvil. La mayoría de smartphones cuenta con una cubierta oleófuga —repele los aceites— que sirve para mantener limpia la pantalla y evitar, por ejemplo, que se queden marcadas las huellas dactilares. Esta capa protectora puede ser dañada con productos químicos agresivos. También hay que evitar usar estropajos o paños abrasivos, aerosoles y productos de limpieza y nunca rociar el móvil directamente con un producto.

Este periódico se ha puesto en contacto con los principales fabricantes de smartphones, que por el momento no han ofrecido detalles de cuál es la mejor forma de desinfectar el móvil ante la escalada del coronavirus. En su web, Samsung recomienda limpiarlo con un paño limpio y suave. La compañía surcoreana sugiere mojar una esquina del trapo en el caso de que sea necesario. Tanto Apple como Google recomiendan apagar el teléfono antes de nada. Hasta hace poco aconsejaban limpiar la pantalla solamente con un paño suave y sin pelusas ligeramente mojado con un poco de agua y jabón. “Evite que entre humedad en las aberturas y no use productos de limpieza ni aire comprimido”, explica la compañía de Cupertino en su web.

Tras la reciente escalada del brote de coronavirus, Apple ha actualizado su página web y ha modificado las instrucciones. Ahora advierte a los usuarios de que es seguro limpiar sus productos con toallitas desinfectantes: “Puedes pasar con cuidado toallitas impregnadas en alcohol isopropílico del 70% o toallitas desinfectantes de la marca Clorox por las superficies exteriores del iPhone. No uses lejía. Evita que entre humedad por las aberturas y no sumerjas el iPhone en ningún agente limpiador”.

También es posible optar por un protector de pantalla. Los cristales templados pueden ser limpiados fácilmente y así se evita exponer directamente la pantalla del móvil a cualquier producto. El microbiólogo Charles Gerba sugiere en la revista Health limpiar el móvil con un paño de microfibra humedecido ligeramente en una mezcla de 60% de agua y un 40% de alcohol. En este caso, según señala, es importante no aplicar la mezcla directamente sobre el smartphone para no dañarlo. “Limpie suavemente el teléfono para eliminar las bacterias no deseadas y use una esquina seca del paño para eliminar el exceso de líquido”, afirma.