Ximena y José eran amigos “inseparables”. Según Nathalia Toro, prima de ella, se conocieron en Fundación Universitaria Sanitas, cuando iniciaron sus estudios de Medicina en Bogota, la capital de Colombia.

Desde julio, ambos llegaron a Puebla, como parte del intercambio escolar con la Universidad Popular Autónoma de Puebla (UPAEP), con miras a realizar el internado médico antes de la graduación.

Ella de 25 y él de 22 años de edad, pensaban volver al país sudamericano a finales de mayo. De acuerdo con Nathalia, “nunca” ha conocido a nadie con “tanta convicción y amor como Xime”.

En su cuenta de Facebook, donde pidió apoyo de sus amigos, refirió que el sueño de su pariente era ser médico para salvar vidas. Y es que la mujer había librado desde los 10 años una larga batalla contra el cáncer y había salido victoriosa.

“Tragedias como esta no pueden seguir siendo la realidad de más familia, nada nos devolverá a Xime, ni Koti (como le decían de cariño a José), dos jovencitos que apenas estaban empezando a perseguir sus sueños, dos personas que o le hacían mal a nadie, al contrario, decidieron dedicar sus vidas a salvar las de otros en su labor como médicos”.

Por lo anterior, Nathalia propuso que la pareja asesinada, junto con otro estudiante y el conductor de Uber, se convierta en un símbolo que represente a todos los estudiantes y jóvenes asesinados en México.