La dirigencia estatal del Movimiento Antorchista en Tlaxcala, acusó al gobierno federal y a "otros intereses oscuros" de encabezar una campaña de desprestigio en medios informativos nacionales, después de que se diera a conocer que al menos media docena de concesiones de gasolineras pertenecen al líder nacional, Aquiles Córdova Morán.

"Se dio a conocer esa información la cual resulta que es ilegítima e ilegal, nosotros no vemos nada de malo que el líder sea dueño de esas gasolineras y de otros negocios (...), si alguien sabe que fueron adquiridos de manera irregular que lo exponga y que no maneje información de manera sesgada contra la organización", señaló el líder estatal José Orlando Isidro Ramos.

Ligados al Partido Revolucionario Institucional (PRI) por más de treinta décadas, los antorchistas de Tlaxcala se sumaron al llamado nacional para la defensa de la organización que agrupa, a nivel local, cerca de mil integrantes y miles en el espectro nacional.

En reunión con medios, señalaron que los negocios de Aquiles Córdova sirven para financiar a la organización en los estados "porque nosotros no tenemos padrinos ni buscamos moches, ni le debemos ni buscamos nada con ningún partido ni a ningún político".

Fuertemente criticados por el uso de sus agremiados como bloque de choque contra otras organizaciones opositoras en gobiernos no afines al ex partido en el poder, los antorchistas reconocieron su filiación política "aunque eso no es razón suficiente para que nos desacrediten y ahora nos llamen que hacemos negocios ilegales o que nos beneficiamos de gobiernos, eso no lo vamos a permitir porque ponen en riesgo no solo a la organización, sino a la integridad de todos nosotros".

Aunque no prevén movilizaciones en el estado, los integrantes de Antorcha Campesina mantendrán las demandas a nivel local y federal frente a la renovación del poder político.