Júreme que vió el debate.

¿O prefirió la semifinal entre León y América? ¿O el último capítulo de Game of Thrones?

Si usted vió el debate, lo felicito. Sólo uno de cada 10 poblanos lo vieron. Qué vergüenza.

 Pero si ya no hay nada qué hacer, después que el América fue eliminado; reconozca que no le va al León, ni tampoco a Tigres.

Ya no hay nada qué hacer, terminó Game of Thrones, ya no se quiebre la cabeza pensando en por qué Arya no mató a Cersei Lannister; tampoco analice por qué la profecía de Melisandre se cumplió de manera distinta a lo que todo mundo esperaba, que los ojos verdes eran los de Meñique; los marrones, de Walder Frey y los azules del Rey de la Noche.

Si usted estuvo más entretenido con el balón y con las espadas, le doy contexto de lo que ha pasado, porque elegir al próximo gobernador tiene consecuencias por más de cinco años. 

Quedan menos de dos semanas para regresar a las urnas.

Sí, seguramente dirá: ¿ooootra vez?

Sí, lo hicimos hace once meses y volvemos a las urnas porque la gobernadora Martha Erika Alonso murió en un accidente de helicóptero tan sólo 10 días después de haber tomado posesión.

Actualmente tenemos un gobernador interino: Guillermo Pacheco Pulido. Así lo marca la Constitución.

Entonces, el INE organiza los comicios ¿Usted cree que desconfían del IEE?

No, no es lo mismo; se parecen, pero no. Uno es federal y otro estatal.

Ahora hay tres candidatos. Todos hombres.

Por el PRI va Alberto Jiménez Merino. No, no le dieron chance a Enrique Doger. Parece que no confiaron en él.

Por el PAN va Enrique Cárdenas; sí, el mismo que criticó el año pasado al PAN. Es candidato común de Movimiento Ciudadano y PRD, a los cuales también criticó.

Otra vez fue conformada la coalición Juntos Haremos Historia, pero ya no está el PES, que Dios lo tenga a fuego lento, está el Verde, sí el Partido Verde, ese que siempre se juntaba con el PRI, al cual ya no apoya.

Su candidato: Luis Miguel Barbosa, es el único que repite en esta elección. Estos tres varones tuvieron el domingo un debate.

No estuvo acartonado. No, esta vez no vimos a Vicky Fuentes o Mari Lili Pellón. Ahora tocó turno a Patricia Estrada y Gabriela Warketin.

Ora hicieron preguntas incisivas; para algunas, con tono enojado, con mirada adusta. Pero, esta vez no me dormí.

Barbosa y Cárdenas hablaron de sus fortunas, de las fortuna de su rival, claro.

Uno y otro se acusaron de haber ocultado sus bienes o de haber adquirido inmuebles de manera irregular, de haber amasado riquezas mal habidas, en resumen.

Jiménez Merino quiso subirse al ring y que me lo bajan tan sólo citarle al góber precioso, a Mario Marín.

De propuestas, pues, digamos, que faltaron, que pasaron de noche o fueron muy pobres o escuetas.

Una noche con formato distinto en el CCU de la BUAP, donde Barbosa se mostró confiado, como ganador; Cárdenas dejó ir la oportunidad de exponer con claridad propuestas y optó por exhibir su ansiedad por atacar al puntero en las encuestas.

Y de Jiménez, pues, ni qué decir.

Hay elección de gobernador el próximo 2 de junio. No lo olvide.

Y recuerde:

Nadie es completamente bueno, ni completamente malo