La vivencia de una situación nunca antes vista como lo ha sido el Coronavirus, ha obligado a gobiernos y particulares, a tomar medidas en algunos casos, extremas para tratar de frenar el contagio y avance de ésta enfermedad. En nuestro país en particular, se ha abierto un duro debate sobre la importancia de quedarse en casa para detener los contagios y a la vez, la imposibilidad de mucha gente para hacerlo por la naturaleza de su trabajo, pero creo que en vez de juzgar de irresponsables a quienes siguen saliendo, debemos centrarnos en nosotros mismos y hacer lo que esté en nuestras manos para actuar responsablemente desde nuestra realidad personal.

Si nuestras circunstancias nos permiten aislarnos, será de mucha utilidad no utilizar éste tiempo como una extensión de vacaciones y que tanto viajar, como organizar reuniones, supone un riesgo para todos. Entendamos que estamos frente a una situación que no habíamos vivido y que requiere de medidas responsables, pero tomadas desde la tranquilidad, pues está comprobado que el estrés aumenta junto con el miedo al contagio, pues la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que el no poder realizar nuestras actividades cotidianas con normalidad, así como el temor a enfermedad y el aburrimiento, pueden ser detonantes del estrés.

Para quienes han decidido aislarse o están en casa por condiciones de estudio o home office, el aislamiento puede provocar diversos impactos para la salud mental, pues como indica la Asociación Americana de Psicología (APA por sus siglas en inglés) pasar días, semanas e incluso meses en cuarentena con recursos, estimulación y contacto social limitados puede generar: miedo, ansiedad, depresión, aburrimiento, ira, frustración o irritabilidad en los individuos.

Algunas de las recomendaciones para sobrellevar el aislamiento o el estudio o trabajo en casa, son:
Tratar de llevar una rutina con horarios, donde incluyamos todas las actividades, ya sean personales o de trabajo o estudio, para no sentirnos agobiados. Destinar un lugar específico para realizar el trabajo o el estudio para no distraernos con tanta facilidad. Destinar un espacio de tiempo en el día, para realizar una actividad física en casa. Destinar un espacio de tiempo, para realizar alguna actividad recreativa como la lectura. Cuidar nuestra alimentación, limitando los horarios y evitando las visitas a la cocina cuando estemos aburridos. Mantener una buena higiene de sueño, respetando nuestros horarios de dormir y despertar, para que no nos cueste trabajo regresar a la rutina normal. Sí es posible, tomar 20 minutos el sol, por la mañana temprano. Puede ser desde una ventana o terraza. Si vamos a realizar alguna videollamada por motivos laborales o escolares, avisar a nuestros familiares para no tener interrupciones que pueden terminar viralizándose por internet. Mantenernos informados sin caer en la sobre información, pues puede estresarnos sin darnos cuenta. Verificar la información que recibimos venga de fuentes confiables, pues es muy común que circulen informaciones falsas, que no hacen más que alarmarnos. Hablar de otros temas que no sea el virus, nos será de utilidad para lidiar con el estrés. Para quienes se pueden quedar en casa y para quienes tienen que salir a trabajar, debemos estar conscientes de nuestra responsabilidad en la transmisión de ésta enfermedad y por ello debemos tratar de salir para lo indispensable y siguiendo las recomendaciones pertinentes, pues como acertadamente han dicho: la única medida que puede tomarse ante ésta situación, es la responsabilidad personal y la solidaridad como seres humanos. Espero que las recomendaciones les sean de utilidad, recuerden que esperamos sus comentarios a través de nuestras redes sociales y que debemos cuidarnos entre todos.

¡Hasta pronto! Nos leeremos nuevamente desde el diván.