Un nuevo caso se presenta para los agentes de la Unidad de Delitos contra Menores del FBI, pero es algo para lo que nadie está preparado. Misteriosamente, algunos niños violentados llegan a la casa de la agente Mercedes Ramírez. Esto es solo el inicio de un suceso que la arrastrará a la oscuridad y a revivir un episodio de su propio pasado.

En Los niños del verano (Planeta), Dot Hutchison vuelve a hacer uso de su particular estilo al narrar un thriller cargado de sensaciones, intenso y emocional. Esta es una entrega más de la serie El jardín de las mariposas.

Una noche al llegar a su casa, Ramírez se encuentra con un niño ensangrentado abrazado a un oso de peluche. Al preguntarle qué le pasó, le cuenta que un ángel mató a sus padres y lo llevó hasta allí para que ella lo protegiera. Se trata del asesinato más atroz y violento que se haya conocido en la unidad especializada.

“Hay un punto en este trabajo en el que esperas que las cosas se vuelvan menos dolorosas. La pasas mal en tus primeros casos y confías en que, en algún momento del incierto futuro, te acostumbrarás como tus compañeros, y lo que veas y leas te afectará menos. Un día, verás a un niño que ha sufrido abusos que ni siquiera puede nombrar, y eso no destrozará algo dentro de ti. Pero nunca pasa.”

A partir de ese momento, otros niños se dan cita en el domicilio de Mercedes. Todos relatando la misma historia. Todos con algo en común y obligados a presenciar la manera en que sus padres fueron asesinados.

Un ángel vengador está suelto impartiendo su justicia salvaje. En el seguimiento del caso, la agente se enfrenteará con su propio dolor y cada crimen abrirá las heridas que por años ha tratado de cicatrizar. Si no consigue dar con el delincuente, será demasiado tarde para ella también.