En medio de la crisis sanitaria del COVID-19, los negocios en Puebla se niegan a morir y para ello tienen que innovar en la venta de productos, como la pastelería La Colonial, que desde hace cinco años actualizó su forma de elaborar el pan de hojaldra y para este año ya tienen 15 distintos sabores.

El aroma a pan de muerto con la mezcla de diversos aromas marca la diferencia de esta pastelería, que se rodea de otros negocios, pero principalmente de vendedores ambulantes ubicados en el centro de Puebla, donde todo el día gritan para ofertar sus productos.

Esta pastelería con más de 35 años de antigüedad se ubica sobre la 5 norte, entre la 12 y 14 poniente, donde a comparación de otros negocios, se niegan a morir a consecuencia de la pandemia del COVID-19.


Arturo Caballero, explicó que la pastelería tiene 35 años de existencia, pero hace cinco años innovaron en las hojaldras saborizadas, que atrapan el olfato del cliente, quien a veces se enfrenta a la difícil decisión para elegir el mejor pan de muerto.

Y es que el aroma a chocolate, rompope, mantequilla, algodón de azúcar, cacao, incluso de pulque, son los aromas que también despiertan las papilas gustativas del cliente, que al final del día se lleva de cinco hasta 15 piezas de este exquisito pan de muerto.

El ruido de los automóviles o la música de otros aledaños, jamás ha intimidado Arturo Caballero, quien junto con su familia, atiende este negocio que heredó de su tío, desde las 7 de la mañana hasta las 9 de la noche.



Admitió que desde junio, pero principalmente en octubre y noviembre, este negocio se convierte en su hogar, porque si bien cierran a las 9 de la noche, esa hora se convierte en un nuevo turno para elaborar las hojaldras que se ofertan en 5 y 7 pesos, respectivamente.