La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la recomendación general 43/2020, dirigida a los poderes de las 32 entidades federativas y al gobierno federal -incluidos los gobiernos de Puebla y Tlaxcala- sobre la violación del derecho al acceso a la justicia, reparación del daño de las víctimas de feminicidio e insuficiencia de las políticas para prevenir y sancionar la violencia de género en cada uno de sus contextos machistas y patriarcales.

La recomendación incluye los casos emblemáticos de Nadshely Verónica Luna y el de María Fernanda Castilla Miranda, asesinadas en Puebla; así como el de Mara, asesinada en Tlaxcala, como ejemplos sobre el grado de violencia y odio que se ejerce contra la mujer.

Estos son apenas un número reducido de casos en los que existen los obstáculos sistemáticos para que las víctimas no sean reconocidas y no accedan a la justicia.

Para emitir las recomendaciones la CNDH analizó los avances legislativos en materia de derechos humanos sobre perspectiva, paridad e identidad de género; matrimonio igualitario; revictimización y criminalización; violencia institucional; despido por embarazo; trabajo doméstico no remunerado; educación sexual reproductiva; violencia obstétrica y muerte materna; violencia digital y maternidad infantil, entre otros.

El organismo coloca el caso de Tania Nadshely Verónica Luna de 23 años asesinada el 28 de septiembre de 2016 en Puebla por el modo en que operan los feminicidas. Tania era estudiante de sociología de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP); fue encontrada por sus vecinos muerta al interior de su casa en la Colonia Tepeyac; siete días más tarde el agresor fue ubicado, detenido y sentenciado a la pena de 50 años de prisión. María Fernanda Castilla Miranda, de 19 años de edad, estudiante, fue asesinada en Puebla el 8 de septiembre de 2017 por el conductor del servicio de Cabify cuando regresaba a su hogar en la madrugada; al inicio la investigación estaba mal integrada y revictimizaba a María Fernanda. El 16 de septiembre de 2017, el cuerpo de Mara fue encontrado en un terreno en Tlaxcala.

La PGJE determinó que el responsable era un conductor de una unidad de transporte, quien fue detenido y vinculado a proceso por el delito de feminicidio. La CNDH señala que en México se han incrementado en los últimos años los homicidios de mujeres, la violencia feminicida perpetrada en su contra, situación que muestra un déficit en su acceso a la justicia y al derecho a una vida libre de violencia, lo que genera graves violaciones a los derechos humanos.

Solo en el periodo enero-julio de 2020 ha sido asesinadas 543 mujeres por razones de género. Tlaxcala acumuló en tres meses cinco feminicidios y suma más de 20 homicidios dolosos y gran número de homicidios clasificados como culposos.

La recomendación -que además está dirigida a todos los niveles de los gobiernos federal y estatales, fiscalías, procuradurías, comisiones y organismos púbicos autónomos- pide a los gobernadores de Puebla y Tlaxcala asignar recursos para la investigación especializada de feminicidio. Entre las más de 50 recomendaciones, destacan que los gobierno reconozcan y se pronuncien públicamente sobre la situación de la violencia contra las mujeres y contra las expresiones y acciones machistas y patriarcales; así como diseñar e implementar una política pública efectiva para combatir la violencia.

Además recomienda capacitaciones con perspectiva de género, implementación de programas, asignación de recursos para las instancias de la mujer y mejoras del sistema 911.

Respecto a las fiscalías y secretarías estatales de seguridad, la CNDH recomienda mejorar los controles de confianza para el ingreso de las policías y no estigmatizar o criminalizar a las víctimas; así como elaborar diagnósticos sobre recursos humanos y económicos para fortalecer las unidades de investigación de feminicidio.

Por último, recomienda a los Congresos estatales revisar las normas para reforzar las penas, tipificaciones y derechos de las mujeres víctimas de violencia machista y patriarcal.