En el penal femenil de Ciudad Obregón, Sonora, está el primer ballet penitenciario de todo el país.

“La pasión más grande que yo tengo es la danza, y te puedo decir que en el momento en que yo me pongo mi vestuario, me pinto los labios rojos, sin duda alguna me trasforma por completo y sí me hace olvidar que hay un muro que me está separando del mundo que me espera”, dijo Irma, interna del Centro de Reinserción Social de Ciudad Obregón.

Desde hace 5 años, Irma está presa en el Centro de Reinserción Social de Ciudad Obregón, Sonora. Hoy es coreógrafa del primer Ballet Penitenciario de México, conformado desde 2017 por más del 70% de la población femenil de ese centro penitenciario.

“Nos sentimos muy orgullosos de contar con un ballet de esa naturaleza que es el único, impulsar el trabajo y la educación”, señaló Jorge Luis Arguelles, director del Centro de Reinserción Social de Ciudad Obregón.

Son las propias internas quienes elaboran las coreografías y se encargan de confeccionar los trajes que usan en sus presentaciones, que dividen en tres grupos: las mujeres de unos 30 años de edad, las mayores de 40 y las principiantes.

“Nos gusta cuando la gente nos aplaude, que vienen y nos ven, me siento orgullosa de mí misma de lo que estoy logrando”, refirió la interna Dulce.

Este ballet forma parte del programa cultural la Letra Escarlata, que ofrece a las internas opciones de arte, como la creación literaria, danza, teatro, música y ballet, a fin de colaborar en su reinserción. El año pasado este ballet penitenciario logró ganar cinco premios y en lo que va del año ya consiguieron un reconocimiento.

“Me siento completamente libre, siento que no he dejado de ser esa muchacha soñadora que ama la danza folclórica”, concluyó Irma.