La NASA ha finalizado la revisión de los requisitos para el Mars Sample Return Program, que ya se encuentra a punto de completar la fase de diseño conceptual.

Durante esta fase, el equipo del programa ha evaluado y perfeccionado la arquitectura para traer las muestras seleccionadas científicamente, que actualmente están en proceso de recolección por parte del rover Perseverance de la NASA, en el cráter Jezero del Planeta Rojo.

Se espera que la estructura del programa, que incluye contribuciones de la Agencia Espacial Europea (ESA), reduzca la complejidad de misiones futuras y aumente la probabilidad de éxito.

“La fase de diseño conceptual es cuando cada faceta del plan de una misión se pone bajo un microscopio”, dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado de ciencia en la sede de la NASA en Washington.

“Hay algunos cambios significativos y ventajosos en el plan, que pueden atribuirse directamente a los éxitos recientes de Perseverance en Jezero y al asombroso desempeño de nuestro helicóptero Ingenuity”.

Este desarrollo de la misión tiene en cuenta un análisis actualizado recientemente de la longevidad esperada de Perseverance. El rover será el principal medio para transportar las muestras al Sample Retrieval Lander de la NASA, que lleva el Mars Ascent Vehicle y el Sample Transfer Arm de la ESA.

Como tal, el programa Mars Sample Return ya no incluirá el Sample Fetch Rover o su segundo módulo de aterrizaje asociado. El Sample Retrieval Lander incluirá dos helicópteros de recuperación de muestras, basados ​​en el diseño del helicóptero Ingenuity, que ha realizado 29 vuelos en Marte y ha sobrevivido más de un año después de su vida útil planificada originalmente. Los helicópteros proporcionarán una capacidad secundaria para recuperar muestras almacenadas en la superficie de Marte.

El Earth Return Orbiter de la ESA y su sistema de captura, contención y retorno proporcionado por la NASA, siguen siendo elementos vitales de la arquitectura del programa.

Las fechas de lanzamiento planificadas para Earth Return Orbiter y Sample Retrieval Lander tendrán lugar en el otoño de 2027 y el verano de 2028, respectivamente, esperando que las muestras lleguen a la Tierra en 2033.

Con su arquitectura solidificada durante esta fase de diseño conceptual, se espera que el programa pase a su fase de diseño preliminar este octubre. En esta fase, que se espera que dure unos 12 meses, el programa completará el desarrollo de tecnología y creará prototipos de ingeniería de los principales componentes de la misión.

Este proyecto más afinado para la misión Mars Sample Return se presentó a los delegados del programa de exploración espacial de Europa, Terrae Novae, en mayo. En su próxima reunión que tendrá lugar en septiembre, considerarán la interrupción del desarrollo del Sample Fetch Rover.

“La ESA continúa a toda velocidad con el desarrollo del Earth Return Orbiter, que realizará el histórico viaje de ida y vuelta de la Tierra a Marte y viceversa; y el Sample Transfer Arm que colocará robóticamente los tubos de muestras a bordo del Orbiting Sample Container antes de su lanzamiento desde la superficie del Planeta Rojo”, dijo David Parker, director de Exploración Humana y Robótica de la ESA.

Las respectivas contribuciones a la misión dependen de los fondos disponibles de los estados participantes de E.E.U.U. y la ESA. El próximo año se establecerán acuerdos más formalizados entre las dos agencias.

“Trabajar juntos en esfuerzos históricos como Mars Sample Return no solo proporciona datos invaluables sobre nuestro lugar en el universo, sino que nos acerca más aquí en la Tierra”, dijo Zurbuchen.

El primer paso de la Mars Sample Return Campaign ya está en marcha. Desde que aterrizó en el cráter Jezero, el 18 de febrero de 2021, el rover Perseverance ha recolectado 11 muestras de núcleos de roca científicamente convincentes y una muestra atmosférica.

Llevar muestras de Marte a la Tierra permitirá a los científicos de todo el mundo examinar las muestras utilizando instrumentos sofisticados demasiado grandes y complejos para enviar a Marte y permitirá que las generaciones futuras los estudien. Custodiar las muestras en la Tierra también permitirá a la comunidad científica probar nuevas teorías y modelos a medida que se desarrollan, al igual que lo han hecho las muestras de Apolo traídas desde la Luna. Esta colaboración estratégica de la NASA y la ESA cumplirá con un objetivo de exploración del sistema solar, una alta prioridad desde la década de 1970 y en los tres últimos estudios Planetary Science Decadal Surveys de la National Academy of Sciences.

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