Fue el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa quien pidió que la réplica de la Capilla Sixtina se colocara en el atrio de la Catedral, indicó el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta ante los señalamientos de afectaciones al patrimonio cultural del Centro Histórico de Puebla.

Recientemente ciudadanos han reprochado que el gobierno estatal permita la circulación de tráileres, así como por la operación de grúas en las inmediaciones de la Catedral, lo cual aseguran afecta las losas del primer cuadro de la ciudad catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

A esto, el mandatario respondió que él cedió a la petición de Sánchez Espinosa y refirió que la exposición será una oportunidad única para quienes no tienen la oportunidad de viajar a Roma para conocer la obra emblemática del pintor renacentista, Miguel Ángel.

En el mismo sentido se pronunció el secretario de Cultura, Julio Glockner Rossainz, quien consideró que la compensación que recibirán los poblanos con la exposición será mayor a las molestias causadas. “Las molestias son temporales y vamos a tener una copia realmente asombrosa de esta capilla; son dos millones 700 mil fotografías con las que se pudo reproducir la bóveda.

Entonces, se va a compensar con mucho las pequeñas molestias que haya actualmente”, expresó. Cuestionado sobre las críticas por adoptar un modelo de política cultural similar al de la extitular del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (Imacp), Anel Nochebuena, que traía “grandes” exposiciones a la ciudad con altos costos, el funcionario estatal rechazó que se siga la misma línea, pues mencionó que se trata de un evento gratuito, para todo el público.

Y remató diciendo que la réplica de la Capilla Sixtina posee el juicio final más emblemático del mundo.