El próximo jueves 10 de junio, la Zona Arqueológica Cacaxtla-Xochitécatl reabrirá sus puertas al público una vez que Tlaxcala se mantuvo en indicador verde en el semáforo epidemiológico nacional,  esto a cinco meses de que el complejo arqueológico permaneciera cerrado para reducir riesgo de contagios de COVID 19.

Al respecto, Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Centro Tlaxcala explicó que para poder ingresar a la Zona Arqueológica se deberán de cumplir con los protocolos sanitarios, en los que se contempla guardar la sana distancia, usar cubrebocas, gel antibacterial, toma de temperatura, entre otras.

Además, advirtieron que el acceso podrá ser por grupos de máximo 10 personas, alcanzando un cupo límite simultáneo de 100 visitantes en cada zona, además el cupo máximo en ambos complejos es de 400 visitantes.

Aunado a ello  la visita y los recorridos serán controlados para disminuir los riesgos de contagios por COVID 19, incluso el horario de funcionamiento también se reducirá a cinco horas por día, de miércoles a sábado.

La reapertura al público de la Zona Arqueológica de Cacaxtla-Xochitécatl forma parte de la reactivación paulatina que realiza el Centro INAH Tlaxcala de sus espacios de acuerdo con los indicadores y recomendaciones de las autoridades sanitarias.

El INAH expuso que el proceso de reactivación de las actividades turísticas se puso en marcha en la primera semana de mayo, cuando la entidad entró a semáforo verde epidemiológico color verde, con la apertura de la Zona Arqueológica de Zultepec-Tecoaque en Calpulalpan, y desde la semana pasada del Museo Regional, ubicado en el edificio del exconvento de San Francisco, en la capital del estado.

“Como se anticipó en su cierre desde el 23 de diciembre de 2020, cuando el semáforo epidemiológico en el estado regresó a naranja, se consideraría retomar la actividad siempre que la semaforización cambiara a color verde, indicativo de que el plan de retorno a la nueva normalidad permitiría abrir las puertas”.

Para esa etapa, el INAH también dio a conocer que “tras capacitación del personal operativo para ofrecer la atención apegada al protocolo sanitario, el conjunto arqueológico se ajusta a las medidas señaladas y garantiza una estancia segura a los visitantes. Se atenderá a partir del acceso con la aplicación de alcohol en gel, toma de temperatura, revisión del uso obligatorio y adecuado de cubre bocas y el distanciamiento marcado de 1.50 metros entre sí”.