El Comité Olímpico Internacional (COI) dijo este martes (03.08.2021) que está investigando las condiciones en las que Bielorrusia trató de forzar supuestamente a la velocista Krystsina Tsimanouskaya a regresar al país, antes de que la deportista pidiera refugio en Tokio.

Tsimanouskaya pidió protección a la policía del aeropuerto tokiota de Haneda en la víspera, y desde entonces se encuentra "en un lugar seguro" y a la espera de viajar desde Japón con destino a Polonia, que le ha ofrecido un visado humanitario, según dijo este martes el portavoz del COI, Mark Adams.

"Hemos hablado dos veces con ella en las últimas horas, y nos ha asegurado que se encuentra bien y en condiciones seguras", dijo hoy Adams en una rueda de prensa en la capital nipona.
Tsimanouskaya, quien competía en los Juegos de Tokio, pidió protección a la policía cuando miembros del Comité Olímpico Bielorruso la llevaron hasta allí en contra de su voluntad para embarcarla en un avión de vuelta a su país, según su testimonio, un acto que la propia deportista calificó de "secuestro".

La atleta de 24 años fue trasladada del aeropuerto a la embajada de Polonia en Tokio y está a la espera de tomar un vuelo hacia ese país en las próximas horas, informó la cadena estatal nipona NHK.

Tsimanouskaya se dispone "a empezar una nueva vida" y está recibiendo asistencia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, dijo el portavoz del COI.

El gobierno polaco, que mantiene un programa de protección legal y ayuda económica a refugiados políticos bielorrusos, ofreció en la víspera un visado humanitario a la deportista, según anunció el viceministro de Exteriores de Polonia, Marcin Przydacz.
Tsimanouskaya, que se ha distinguido por apoyar las protestas contra el régimen de Aleksander Lukashenko y estar en contacto con la disidencia democrática de su país, temía sufrir represalias al regresar a Bielorrusia, según explicó en vídeos y mensajes difundidos por las redes sociales.