La intensidad fue lo que más destacó en el partido de la jornada uno entre Puebla y América. Los ánimos se encendieron desde el primer minuto con el gol de las Águilas y estos se incrementaron más a los treinta minutos con la expulsión de Santiago Solari, por protestar dentro de la cancha. Para el final del partido, aficionados invadieron el terreno de juego. Por este último hecho, la Comisión Disciplinaria de la Liga MX le impuso un aviso de veto al equipo de Puebla.

“La Comisión Disciplinaria informa que, derivado de los acontecimientos presentados en el partido Puebla vs. América, correspondiente a la Jornada 1 del #GritaMéxicoC22 Liga MX, se impone un aviso de veto al Club Puebla y una multa económica”, expresó en el comunicado.



Aunado al aviso, también se impuso una sanción económica sobre el club. La Comisión dictaminó que el hecho de que los aficionados entrarán a la cancha fue un factor de riesgo a la integridad de los jugadores así como del cuerpo técnico de ambos equipos.  

De igual manera, argumentaron que en relación a la situación actual por la Covid-19, fue un acto imprudente que merita consecuencias.

El próximo partido de la Franja es en condición de visita, cuando jueguen ante Tigres en la jornada dos. Sin embargo, para la tercera fecha del torneo recibirán a Xolos. El aviso de veto es un factor que tanto el club como los aficionados del equipo deberán tomar en cuenta si no quieren una reprimenda mayor.

“El aviso de veto es derivado del ingreso a cancha de espectadores al término del partido, situación que pudo poner en riesgo la integridad y salud de jugadores e integrantes del Cuerpo Técnico. Además, tomando en cuenta la actual contingencia sanitaria, dicho ingreso representa una flagrante violación a los protocolos sanitarios”, concluyó la FMF.

En el partido se observó una acción sin precedentes, como lo fue la expulsión del estratega argentino Santiago Solari. El actual entrenador del América se caracterizaba por mantener la calma durante los encuentros, los comentaristas lo calificaron como un tipo muy “sobrio” al hablar y ver el fútbol. Sin embargo, en este encuentro estalló contra el árbitro en turno, entró a reclamar a la cancha y le gritó al silvante en su cara. Esto le valió para una tarjeta roja directa.

Ante la situación, el técnico recibió un partido de castigo por parte de la Comisión Disciplinaria. Posteriormente en el juego, el América volvió a verse afectado por sus propias acciones. Al minuto 36 aconteció una segunda expulsión. Se trató del delantero  Roger Martínez, quien recibió la segunda tarjeta amarilla y tuvo que irse a los vestidores. Para ese momento, los reclamos al árbitro llegaban en cada jugada.

En el cierre del primer tiempo llegó el gol del empate para Puebla. El estadio estalló cuando Maximiliano Araujo recibió un balón en el área rival, condujo unos metros la pelota y remató con potencia al arco de Guillermo Ochoa. La anotación puso contra las cuerdas a los azulcremas y le cedió la batuta al equipo dirigido por Nicolás Larcamón.

La segunda parte fue muy intermitente en cuanto a las acciones del partido. La mayoría de las jugadas eran frenadas por una falta de cualquiera de los dos equipos. Al mismo tiempo, las llegadas fueron más escasas. A pesar de todo, los camoteros estuvieron cerca de conseguir su segundo gol de la noche, pero Ochoa no permitió ninguna otra anotación.

Los aficionados mostraron su inconformidad al ver que su equipo no pudo ganarle al equipo del América, a expensas de que este ya no contaba con su director técnico y jugaba con un integrante menos. Esto provocó que un escaso sector de la hinchada se brincará a la seguridad del estadio y entrara a la cancha. De igual manera, se informó que no hubo ningún jugador o miembro del cuerpo técnico lastimado por dichas acciones.

En los próximos días se dará a conocer si la sanción se mantiene con un aviso de veto o se dictamina algo de mayor gravedad para el equipo.