Al cierre de 2020, 175 cadáveres quedaron sin identificar en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Puebla.

Según el Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal del INEGI en los 10 anfiteatros del Estado había 177 cuerpos, de los cuales sólo dos fueron identificados adecuadamente.

Con dicha cifra Puebla se ubicó como la octava entidad con más cuerpos a resguardo, después de Veracruz (4, 191) Sinaloa (1,446), Morelos (896), Nayarit (837), Guanajuato (504), Chihuahua (412) y Zacatecas (181).

En el país se reportaron 10 mil 072 cadáveres bajo resguardo de autoridades, de los cuales el 57.8% fueron identificados y 42.2% no identificados.

Colectivos como La Voz de los Desaparecidos han señalado que dicha deficiencia deriva de una falta de protocolos antes de la inhumación de cuerpos en fosas comunes y de un perfil genético que permita la identificación de cuerpos si son buscados años después.

Para ello, propusieron que la Ley de Búsqueda de Personas del Estado incluyera la identificación humana mediante un proceso científico forense multidisciplinario --arqueología, antropología, odontología, medicina y genética--, así como la obligación de la Fiscalía de emitir un dictamen precisó de los resultados de cada disciplina.

Sin embargo, lo anterior no fue contemplado en la Ley, por lo que familiares de desaparecidos la tacharon de “incompleta”.