Colombia se quejó con el Gobierno haitiano por el trato que están recibiendo los 18 colombianos implicados presuntamente en el magnicidio del presidente Jovenel Moïse y le exigió que les garantice la vida y el debido proceso, según una carta diplomática difundida este viernes.

"Le recuerdo a su Gobierno que tiene la obligación moral y legal de proteger a los detenidos que están bajo su jurisdicción", escribió la vicepresidenta y canciller Marta Lucía Ramírez en la misiva dirigida al embajador haitiano en Bogotá, Jean Mary Exil. Una misión consular que estuvo en pasados días en Puerto Príncipe "evidenció irregularidades" en el proceso que sigue contra el grupo de mercenarios por su participación en el asesinato de Moïse el 7 de julio.

Algunos incluso "sufrieron heridas" durante su detención, y no han recibido una adecuada atención médica ni se les han garantizado condiciones humanitarias, afirmó la Cancillería. Asimismo, denunció que a ninguno de los colombianos bajo arresto en Haití le han asignado un "abogado de oficio".

Por su parte, Martine Moïse -la viuda del presidente haitiano- dio una entrevista publicada por The New York Times, en la que habla por primera vez del magnicidio, en la que declaró que está considerando "seriamente" postularse a la Presidencia una vez que se someta a más cirugías en el brazo, herido durante el ataque. "El presidente Jovenel tenía una visión", subrayó, "y nosotros los haitianos no vamos a dejar que muera".

F. DW