El gobernador Miguel Barbosa Huerta consideró que el desafuero de Saúl Huerta Corona es una prueba política para la actual Legislatura del Congreso de la Unión, pues con ello dejaría constancia del retiro de garantías a un diputado para ser sometido a juicio por el presunto abuso sexual contra un menor de edad.

En rueda de prensa, el mandatario poblano reiteró que este caso es lamentable y vergonzoso para, pues el legislador que pertenecía a la bancada de Morena fue detenido el pasado 21 de abril al interior de un hotel en la Ciudad de México luego de que un menor de 15 años lo acusara de realizarle tocamientos indebidos.

Señaló que la actual Legislatura federal concluirá funciones en agosto, por lo que a partir de ese momento el morenista ya no tendrá fuero y deberá enfrentar la justicia.

Manifestó que, al terminar los privilegios del diputado, van a estar expeditas las atribuciones de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México para ejercitar acción penal o judicializar el caso ante un juez competente.

“El desafuero de Saúl Huerta es más un asunto de dejar constancia de que la propia legislatura sí pudo retirarle el fuero, porque estamos a un mes de  lo pierda por el agotamiento y terminación del periodo de sus funciones. Están sólo a un mes, va a ser una prueba política de que la legislatura fue capaz de retirar el fuero”, declaró.

Sin embargo, Barbosa Huerta dijo confiar en la “inteligencia política” de los diputados federales para dar trámite primero al dictamen que presentó la Comisión de Procedencia, y posteriormente en una sesión extraordinaria avalar el desafuero de Huerta Corona.