Científicos de la Universidad Rockefeller en Nueva York encontraron anticuerpos que se vuelven elementos en contra de nuestras defensas inmunológicas, los cuales provocan casos graves de COVID-19 y hasta la muerte.

Estos anticuerpos fueron encontrados en un gran número de personas de edad mayor, pudiendo ser esta una de las explicaciones de porqué los adultos mayores son un grupo vulnerable ante el COVI-19.

El científico Jean-Laurent Cassanova descubrió que alrededor de 10 por ciento de las personas con casos graves de COVID tienen estos nuevos anticuerpos. El estudio liderado por Cassanova contó con 3 mil 595 personas de 38 países con casos graves de este virus.

Los resultados arrojaron que el 13.6 por ciento de los pacientes estudiados tenían este tipo de anticuerpo.

Se encontró que el 9.6 por ciento abajo de los 40 años y el 21 por ciento arriba de los 80 poseían el anticuerpo estudiado, al igual que esté se detectó en el 18 por ciento de las personas fallecidas por esta enfermedad.

Cassanova y sus colegas sospechaban que estos anticuerpos son más una causa que una consecuencia del COVID-19, como resultado de esta sospecha descubrieron que un grupo pequeño de personas sanas también cuentan con este anticuerpo.

Los científicos hallaron el anticuerpo presente en 4 de cada mil personas sanas.

Estudiaron muestras de sangre de 35 mil personas sanas, detectando que el 0.18 por ciento entre los 18 y 69 años, un 1.1 por ciento de personas entre los 70-79 años y un 3.4 por ciento de adultos mayores a los 80 años tienen el anticuerpo.

La detección de este anticuerpo ayuda a identificar a grupos de personas que son más probables a tener casos graves de COVID, ayudando de esta manera a los médicos a adaptar su tratamiento de manera adecuada.