La Organización Mundial de la Salud ha recomendado el uso combinado de los fármacos casirivimab e imdevimab, que utilizan anticuerpos monoclonales, para tratar determinados casos de COVID-19

"Se trata de un gran avance en el cuidado de los pacientes con COVID-19", dijo Janet Díaz, jefa de atención clínica de la agencia de la ONU.

Esta terapia con anticuerpos recibió la autorización de uso de emergencia en Estados Unidos en noviembre del año pasado, después de que se utilizara para tratar al expresidente Donald Trump. El tratamiento puede costar miles de dólares si no está cubierto por los seguros.

Según la agencia de la ONU, la intervención con esos medicamentos debe reservarse para los pacientes con síntomas leves o moderados, pero con un alto riesgo de acabar hospitalizados por presentar alguna comorbilidad, o para aquellos pacientes graves cuyo sistema inmunológico no produce anticuerpos.

“Aunque el casirivimab y el imdevimab consiguen una reducción sustancial del riesgo relativo de hospitalización, el beneficio será trivial o carecerá de importancia en términos absolutos para todos los casos, excepto los de mayor riesgo, para los que debería reservarse la intervención”, asegura la guía de recomendaciones terapéuticas de la Organización Mundial de la Salud.

Agrega que el panel que estudió el uso de los medicamentos identificó que el umbral en el que la mayoría de las personas quisiera recibir el tratamiento es el de “un riesgo superior al 10% de ser hospitalizado por COVID-19”.


Negociaciones para abaratar su precio

La farmacéutica suiza Roche ha estado trabajando en asociación con Regeneron, que tiene la patente, para producir el tratamiento.

UNITAID, un organismo sanitario de la ONU, está negociando directamente con Roche para conseguir precios más bajos y una distribución equitativa en todo el mundo.

La OMS también ha mantenido conversaciones con la empresa para la donación y distribución del medicamento a través de UNICEF.

F. ONU News