El alto consumo de alcohol en adolescentes combinado con el aumento de consumo de mariguana y otras drogas aumenta el riesgo de sicosis o intoxicación sicótica, advirtió la directora de los Centros de Integración Juvenil (CIJ), Carmen Fernández Cáceres.

“En primaria, 16% de los niños de quinto y sexto año ya han consumido alcohol, cuando no debería haber consumido ninguno, son niños que tienen 9, 10 u 11 años cuando mucho; en secundaria ya vemos un salto hasta el 40% que ya ha consumido alcohol, y hay como un ritual de sentirse ya grande cuando ya se puso la primera borrachera, como ya me voy con los amigos y ya tuve mi primera aventura, pero ya en preparatoria ya es más del 70% de los jóvenes que consumen alcohol”.

“El alcohol daña a cualquier persona, pero daña más a los jóvenes porque tienen un cerebro en crecimiento. El alcohol ataca muchas partes del cerebro, principalmente la corteza prefrontal, el cerebro crece de atrás para adelante y va inhibiendo estos centros donde hay juicio, control de emociones, algunos centros, incluso de memoria, las consecuencias de un consumo muy largo, lleva a tener enfermedades mentales, la abstinencia también, y los jóvenes son muy susceptibles de desarrollar dependencia, más las mujeres”, expuso.

En este contexto destacó que 90% de los pacientes que llegan a los Centros de Integración Juvenil por consumo de cualquier tipo de drogas también consumen alcohol y se iniciaron con el consumo de esta droga desde que eran adolescentes.

Desde los 14, 15 años (comenzaron a consumir alcohol), entonces no importa si consumen mariguana, consumen alcohol; si consumen metanfetaminas, consumen alcohol; si consumen crack, consumen alcohol, y la combinación de drogas es un factor de doble riesgo para generar dependencias”, alertó.

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