La mujer que fue hallada sin vida, abandonada en un predio de las faldas de La Malinche, el pasado viernes, fue identificada por familiares quien respondía al nombre de Wendy Jaqueline N., de 30 años de edad, quien era originaria de Puebla, y que desde el pasado jueves perdieron contacto con ella.

De acuerdo con información oficial, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), atendió a los padres de la mujer, quienes acudieron para constatar si la mujer que habían reportado como fallecida, era su hija, ya que algunas de las características de ella que se publicaron en notas informativas coincidían con las de su joven hija.

Fue gracias al reconocimiento de un tatuaje y otras facciones, que los padres identificaron a su hija Wendy Jaqueline, quien señalaron que sólo tenían contacto vía telefónica con ella, ya que reconocieron que tenía problemas de adicciones, pero desde hace cuatro años se encontraba en rehabilitación.

Sin embargo, contaron que desde hace tres meses decidió ingresar a un anexo en el municipio de Zacatelco, del cual le permitían entrar y salir, de manera que pernoctaba en un cuarto que rentaba y dedicada su tiempo trabajando en un puesto de comida.

No obstante, desde el pasado jueves perdieron comunicación con ella; el viernes por la mañana fue localizada sin vida, con huellas de violencia y depredación de la fauna del lugar que incluso le desmembraron parte del cuerpo.

Cabe destacar que los padres de la víctima tomaron la decisión de sepultarla este día en la capital poblana, luego de que les entregaron los restos esta misma semana por parte de las autoridades tlaxcaltecas.

Los familiares dijeron desconocer los motivos que pudieron derivar en el cruel asesinato de su hija, pues aseguraron que la joven se encontraba en rehabilitación y no tenía problemas con nadie, gustaba de compartir se experiencia en grupos contra las adicciones de manera que mantenía un comportamiento tranquilo, por lo que exigieron que se investigue el caso y den con los responsables de la muerte de su hija.

La PGJE inició el día del hallazgo la indagatoria por el delito de homicidio calificado, y continúan con el desahogo de la investigación que les permita esclarecer el hecho perpetrado en el municipio de San Pablo del Monte.