Con motivo del Happy Pride Day 2020, muchas personas comparten sus historias de vida y una de las partes más significativas se refiere al momento en que “salieron del clóset” y aunque es verdad que nadie debiera sentirse prisionero en su propia piel, el dar ése paso suele marcar un antes y después en la vida de quien lo experimenta. No solemos pensar en dicho proceso como un duelo o una pérdida, pero lo es para quien lo hace y quienes le rodean pues se experimentan varias pérdidas.

Como hemos mencionado anteriormente en éste espacio, el duelo se refiere a un proceso de adaptación a una nueva realidad y se experimenta cuando nos enfrentamos a grandes cambios en nuestra vida, es por ello que “salir del clóset” implica uno. El término duelo por heterosexualidad lo debemos a Marina Castañeda en su libro “La experiencia homosexual: Para comprender la homosexualidad desde dentro y desde fuera” y hace referencia al proceso de adaptación que implica reconocerse homosexual frente a los diferentes círculos a los que pertenece, desde el primario (familia) hasta los entornos de segundo orden (escuela, trabajo, amigos) que representan una nueva realidad, a menudo influenciada negativamente por las ideas de una sociedad que no facilita la inclusión de aquellos que salen de sus estándares.

Cuando se habla del duelo por heterosexualidad, se habla de la “pérdida” de la misma pues hasta que se sale del clóset, la persona era asumida como heterosexual incluso por sí misma en muchos casos. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de los duelos que reconocemos como la muerte de un ser querido o una separación, la pérdida de identidad que experimenta alguien que atraviesa por el duelo por heterosexualidad pareciera que no requiere de apoyo y comprensión, pasando por alto sus necesidades y las de su entorno cercano, en un momento donde se está experimentando la pérdida de la identidad y la representación propia del individuo junto con las expectativas previas.

La persona en duelo por heterosexualidad, experimenta el mismo proceso de cualquier otra pérdida pues iniciará con un momento de negación al resistirse a enfrentar en muchos casos, la incomprensión de los círculos más cercanos que han depositado en dicho miembro, sus ideas y expectativas aunque no correspondan a la realidad. Posteriormente puede experimentar depresión cuando la familia, que debería ser la principal red de apoyo, no funciona como tal y se ve obligado a buscar redes externas por lo cual la comunidad LGBTTTIQ+ ha tomado tanta fuerza, al constituir la principal red de apoyo para muchos de sus miembros. Finalmente llega la aceptación cuando se da cuenta que debe morir su heterosexualidad para construirse desde la libertad y comienza a adaptarse a su nueva realidad. Como cualquier otro duelo, no se trata de un proceso lineal, sino que implica altas y bajas hasta llegar a la aceptación de sí mismo y sucede lo mismo con la familia que cuando logra atravesar un duelo favorable, aprende a relacionarse nuevamente con el miembro que ha cambiado y viven de manera conjunta los cambios necesarios.

Éste duelo esta muy relacionado con la pérdida de lo idealizado, porque en realidad no se pierde a un miembro de la familia, sino las expectativas que se tenían puestas en él o ella y que va de la mano con la visión tan extendida de la “normalidad” que va ligada con lo “bueno”, que termina por limitar y discriminar a quienes se atreven a salir de la norma. De esto deriva que la homosexualidad tenga que atravesar por varias pérdidas, que van desde el apoyo familiar o de amigos, de status, de seguridad, de libertad de expresión y en casos muy extremos, hasta de la vida, lo cual los ha llevado a luchar por sus derechos y que en éste Happy Pride Day nos recuerdan todo el camino que han debido recorrer como colectivo hasta el día de hoy.

Es un buen día para reflexionar sobre cómo podemos complicar aún más, el duelo de alguien que decide “salir del clóset” al sentir que estamos perdiendo a un ser querido, cuando en realidad estamos ganando felicidad, libertad y aceptación para alguien que amamos. No sufrimos la pérdida de alguien, sino la pérdida de nuestras ideas y por ello debemos tratar de ser más conscientes de que no es un proceso fácil, que nuestro ser querido requiere de apoyo y compresión para adaptarse a su nueva vida, desde el amor y no desde la represión que desgraciadamente ahoga a tantas personas dentro de ése inmenso clóset.

En éste Happy Pride Day quiero recordarles que el amor, es amor y empieza por uno mismo y sentirse orgulloso de quien se es, merece celebrarse.

Espero que les haya sido de interés y recuerden que esperamos sus comentarios y sugerencias a través de nuestras redes sociales.

¡Hasta pronto! Nos leeremos nuevamente desde el diván. #HappyPrideDay Sobre el duelo de salir del clóset