Organizaciones de la sociedad civil identificaron 20 municipios de Puebla y Tlaxcala como zonas de riesgo por ser puntos de enganche, tránsito y destino de mujeres, niñas y niños víctimas de trata de personas, sobre todo, con fines de explotación sexual.

De acuerdo con el segundo informe “Trata de personas en México” de Hispanics in Philanthropy (HIP), la sierra norte de Puebla y los municipios de Tehuacán, San Martín Texmelucan, Puebla, Atlixco, Tepeaca, Huahuchinango, Cholula, Zacatlán y Huixcolotla, son las zonas de más riesgo en esa entidad para los y las jóvenes.

Por su parte, los municipios de riesgo en Tlaxcala son Apizaco, Contla, Ayometla, Chiautempan, Teolocholco, Tenancingo, Zacatelco y Axocomanitla. El informe indica que entre 2015 y 2020, en la región Puebla-Tlaxcala, se han identificado a 245 víctimas de trata de personas reconocidos oficialmente.

De los estados que conforman la región centro del país (Ciudad de México, Puebla, Morelos, Estado de México, Hidalgo y Michoacán) e incluso entre los estados donde se ha ubicado el delito de trata, Tlaxcala es el único identificado como origen de núcleos familiares dedicados a la trata con fines sexuales.

En estos 20 municipios, las organizaciones civiles han identificado trata con fines de mendicidad forzada, prostitución forzada, trabajo forzado, uso de víctimas para actividades del crimen organizado y para la extracción de órganos.

Confirmaron que la población vulnerable se concentra en víctimas de 16 a 22 años de edad, aunque se habla de niñas de 10 años, mujeres indígenas, migrantes, estudiantes de telesecundaria rural y bachillerato, y adolescentes embarazadas o con hijos vulnerables por bajas oportunidades laborales y económicas acumuladas por la pandemia.

La edad de las víctimas cambia cuando se trata para extracción de órganos; según las organizaciones las víctimas de este delito son jóvenes de 16 a 19 años, migrantes, mujeres con hijos, profesionistas en edad laboral y la población LGBTI+.

Los 20 municipios son zonas de riesgo porque en las alcaldías y municipios se reconocen como zonas de enganche, tránsito y materialización de la trata y la explotación. Incluso el informe señala los corredores Puebla-Tlaxcala y Veracruz-Oaxaca como las principales zonas de explotación sexual.