De acuerdo con el Censo Nacional de Población y Vivienda del Inegi, 93 mil 530 hogares de la región Puebla-Tlaxcala tiene piso de tierra y cerca de 23 mil aún se alumbran con velas por falta de acceso a la energía eléctrica.

Se trata de 87 mil 382 viviendas con piso de tierra en Puebla y 6 mil 148 en Tlaxcala, característica retomada por el Coneval para determinar el acceso al derecho a una vivienda digna.

Según las cifras, solo el 62.2 y 67.2 por ciento de los hogares de Puebla y Tlaxcala, respectivamente, cuentan con piso de cemento o suelo firme, mientras que el 5.8 y 1.8 por ciento aún carece de este material en las viviendas de esas entidades, cifra que ha disminuido en los últimos 20 años a casi la mitad entre 2000 y 2021.

Para Puebla esta carencia la ubica entre las cinco primeras entidades con el mayor porcentaje de su población después de Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Veracruz y Michoacán, mientras que Tlaxcala ha podido salir de los 10 primeros lugares para ubicarse entre las primeras 10 con el menor rezago.

A esto se suma que 22 mil 593 viviendas no tiene acceso al alumbrado público, 15 mil 293 en Puebla y 7 mil 173 en Tlaxcala. Sin embargo, donde el Inegi y Coneval reportan el mayor número de hogares con carencias es por no disponer de agua entubada indispensable durante la pandemia.


Hasta 2020 en Tlaxcala 3 mil 415 hogares no tuvieron acceso a agua entubada y en Puebla 74 mil 388 viviendas carecieron de este derecho, una de las cifras más alta a nivel nacional de acuerdo al porcentaje de su población que fue de 4.4 por ciento.