Una mexicana fue testigo de la erupción de un volcán submarino y las alertas de tsunami en Tonga, donde ella estaba con su pareja de vacaciones, con quien contemplaba la actividad de este coloso que más tarde acabaría con 80 por ciento de la isla, según una nota del periódico Excélsior, la cual se reproduce a continuación:

“Nos encontramos bien de salud, pero anímicamente cansados y con ganas de ver a nuestras familias y nuestro querido México”, dijo Elisa Nava Flores a Excélsior mientras volaba de Tonga a Nueva Zelanda, el primer tramo de su regreso a México a 11 días de la erupción del volcán submarino cerca de la isla.

Ella fue testigo del fenómeno natural del pasado 15 de enero, cuando una erupción volcánica submarina en el Pacífico desató el pánico y provocó alertas de tsunami en las costas del océano.

Sentimos una presión muy fuerte en los oídos, como cuando vas en el avión o buceas, después de eso se escuchó la primera explosión, supimos que era el volcán pues días anteriores sabíamos que tenía actividad, la tercera explosión fue la más fuerte, tembló y se escuchó como crujía la tierra”, explicó Elisa sobre el momento en que la tragedia comenzó.

Ella viaja junto a David Olaf Santillán, ambos son mexicanos. Al momento de la explosión aún no estaban en el hotel donde se resguardaron posteriormente.

Aún estábamos en casa, tomamos pasaportes, nos encaminamos a la parte más alta de la isla, que es el aeropuerto”, aclaró. Para sobrevivir utilizaron víveres que Elisa y David pudieron llevar, además de lo que pudieron comprar tras la emergencia a precios más caros de lo normal. Económicamente, la contingencia, los precios subieron de todo, era complicado conseguir agua, suministros básicos”, expresó.

Todo el tiempo tuvimos miedo porque no sabíamos exactamente la magnitud de lo sucedido, pero sabíamos que era algo descomunal, nos aterraba el hecho de saber que el mar podía arrasar con toda la isla”, comentó Elisa a la pregunta de si se sentían seguros tras la erupción.

Desde diciembre pasado, Elisa documentaba en su cuenta de Facebook la actividad volcánica, la cual compartía maravillada como bióloga en su timeline.

"En estos días ha tenido actividad y soy muy afortunada de poder presenciar esto”, escribió la mujer en una publicación del 22 de diciembre pasado, acompañada de tres fotografías. Realmente no hemos digerido totalmente lo sucedido. Podría explicártelo, pero realmente no tengo palabras no es una experiencia que se le desea a alguien más definitivamente”, relató Nava Flores.

Saber que como humanos somos completamente vulnerables a lo que la naturaleza hace me aterra por el hecho de que el humano mismo no teme a la fuerza natural hasta que la ve de frente”, agregó sobre el desastre que provocó la muerte de, al menos, tres personas y destruyó 80% de ese país.

Sobre la contingencia derivada de covid19, que hasta el momento del tsunami no había afectado a Tonga, Elisa afirmó que está confiada con las medidas de prevención para evitar un contagio. Estamos preocupados, pero confiamos en que seguir las medidas de salud y seguridad nos mantendremos saludables hasta que esto mejore”, afirmó.

Lo primero que Elisa quiere hacer al llegar a México es ver a su familia y buscar un empleo. Al responder la entrevista con el wifi del avión en el que viajaban no podían enviar video, ni audio, pero compartieron un gif. Llegando a Nueva Zelanda compartieron un video a personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Se prevé su arribo mañana.