La medicina tradicional ayudó a las comunidades indígenas a aliviarse de los síntomas ligeros del Covid-19 como tos, fiebres y cuerpo cortado con jarabes y ungüentos a base de hierbas que les generaron ahorros hasta de 400 por ciento comparados con los precios de farmacias aseguró el sacerdote Adolfo Torres Hernández.

El párroco, desde hace 10 años del templo de Santa María de la Asunción Coapa de la Diócesis de Tehuacán, dijo que mientras un jarabe herbolario para la tos costaba 150 pesos con el programa “Salud en manos del pueblo” fabricaron las fórmulas en 35 pesos.

Explicó que el costo solo es para cubrir los frascos de color oscuro, que conservan conservar la efectividad del producto, así como algunas hierbas que se no se consiguen en la sierra negra de Puebla.

Añadió que la medicina tradicional indígena ha sido marginada y opacada por un sector social, pero que gracias al Centro Nacional de Ayuda a las Misiones Indígenas (CENAMI) se han difundo los saberes ancestrales con talleres de elaboración de productos naturales.

Torres Hernández comentó que la pobreza en la que viven los indígenas hizo que muchos que se enfermaran de Covid19 resistieran en sus casas con la ayuda de jarabes expectorantes naturales, como el que fabrican con gordolobo, sauco, borraja, entre otras hierbas.

Aunado a que el miedo de ir a los hospitales, en dónde pensaban que solo irán a morir, los hizo quedarse en sus casas y utilizar métodos tradicionales de curación como las compresas frías de cuerpo entero, uso de tes, de ungüentos y pócimas elaboradas con lo que da la naturaleza.

Cabe recordar que este sacerdote fue expulsado en 2011 de la parroquia de Tlacotepec de Juárez, en dónde un grupo político se apropió de las festividades parroquiales y del dinero que se generaba; el párroco intentó deshacer esa práctica, pero fue amenazado y trasladado a una nueva encomienda.