Los psicólogos Gabriel Licea Muñoz y Cirilo Rivera García explican como esta revolución tienen que ver con ellos y las nuevas masculinidades.

Aunque es obvio que la mujer es la protagonista de esta revolución, el feminismo también está cambiando a los hombres y quienes ocupan puestos de poder en el gobierno, los congresos, la iniciativa privada y la academia, están obligados a ayudar a derrocar la masculinidad hegemónica.

Así lo consideraron los especialistas en estudios de género y masculinidades, Gabriel Licea Muñoz y Cirilo Rivera García, quienes señalaron que, para derribar la vieja y tóxica masculinidad, basada en la violencia y el concepto de hombre como proveedor, se debe comprender el concepto de las nuevas masculinidades.

Ambos coincidieron que son pocos los líderes políticos o sociales que se atreven a hablar de las nuevas formas de ser hombre, debido a que es un reconocimiento de que las mujeres están siendo asesinadas y violentadas en ámbitos públicos y privados.

“Es como el derrocamiento de un rey”, dijo Licea Muñoz, quien señaló que los hombres no quieren perder el poder, el control y sus privilegios, por eso no aceptan hablar de nuevas masculinidades.

Añadió que el feminismo no atañe exclusivamente a las mujeres, sino a todos los hombres que saben que tienen que cambiar para no perder su familia y su trabajo por actitudes machistas.

LEER ADEMÁS  El diputado de Morena, Iván Herrera, presenta iniciativa de nuevas masculinidades

Licea Muñoz, es fundador del colectivo “Equidad, bienestar y salud” que tiene el programa Hombres Trabajando (se), en donde enseñan a los hombres a deconstruirse y reaprenden a interactuar de manera diferente y sin violencia con las demás personas.

Dijo que algunos de sus pacientes estuvieron en la cárcel o están bajo un proceso judicial por violencia de género.

“Cuando un hombre acepta que tiene problemas se abre una ventana. Ellos dicen ya estoy fuera de control o no me pude controlar, y es cuando ingresan a un proceso grupal y ahí aprenden que no es que pierdan el control, sino que no quieren soltar el control y que toda violencia es una decisión personal”.

Para Licea Muñoz el que los tribunales envíen a los hombres a reaprender a ser hombres dentro de los programas de nuevas masculinidades es un logro de la lucha feminista.

En tanto Rivera García dijo que no es fácil que los hombres reconozcan las violencias que generan y que quienes lo hacen se vuelve aliados de las mujeres, pero enemigos de los hombres porque consideran que los exhiben.

“Nosotros mismos hacemos invisibles las nuevas masculinidades, pero el silencio nos hace cómplices- Lo personal es político como dice el feminismo y los políticos no quieren hablar de las nuevas masculinidades porque no les genera votos. No podemos seguir ausentes en los feminismos y solo pronunciarnos cada 25 de noviembre y los demás días del año olvidarnos de la lucha de las mujeres”.

Rivera García dijo que los hombres están educados para hablar de temas de los espacios públicos como liderazgo, dinero, futbol y violencia, pero no hablamos sobre lo que nos pasa al interior de la familia como la paternidad, las emociones, entre otros temas privados.

“Nunca se cuestiona el comportamiento de los hombres y nosotros también debemos trabajar por la cultura de paz, la no violencia, la igualdad, el respeto. Esto implica voluntad porque sentimos que perdemos nuestros privilegios de hombres y eso no le interesa a la mayoría”.

Comentó que en pandemia diseñó en Facebook la causa “Masculinidades, Salud y Autocuidados. Espacios de Reflexión para la Acción”, debido a la necesidad que existían del dolor, del miedo y de como estaban ejerciendo su paternidad en el confinamiento.

“Nosotros debemos retomar el feminismo, ellas nos dan una pauta para hacernos responsables de lo que nos toca. Es momento de decidir si somos aliados de ellas o del patriarcado”, concluyó.

La semana pasada el diputado local de Morena, Iván Herrera Villagomez, presentó una iniciativa sobre nuevas masculinidades para solicitar que la SEP incluya las nuevas formas de ser hombre dentro del aprendizaje escolar, sin embargo, la iniciativa tuvo más apoyo de legisladoras que de legisladores.

ma