La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2021 revela que los gastos generales y los gastos para la alimentación de los hogares de Puebla y Tlaxcala aumentaron durante la pandemia. A esto se suma que en cuatro de cada 10 hogares de la región al menos uno de sus integrantes perdió el empleo o disminuyó su salario.

De acuerdo con los resultados de la Ensanut, en el 68.8 y el 73.6 por ciento de los hogares de Tlaxcala los gastos generales y los de alimentación aumentaron. A la par, los ingresos familiares disminuyeron drásticamente.

La Ensanut indica que en la región centro a la que pertenece Tlaxcala, en cuatro de cada 10 hogares al menos uno de sus integrantes recibió menos paga que la acostumbrada, en 30.2 por ciento uno de sus integrantes perdió el empleo y en 36.8 por ciento al menos un miembro dejó de recibir ingresos durante la pandemia.

Por su parte, en la región pacífico sur a la que pertenece Puebla los gastos generales de las familias aumentaron en el 64 por ciento de los hogares y los gastos en alimentación crecieron en el 68.7 por ciento de los hogares.

La encuesta además indica que en el 31 por ciento de los hogares poblanos al menos un integrante recibió menos salario por su trabajo, en 26.4 por ciento de los hogares disminuyeron los ingresos y en 21.2 por ciento al menos un integrante de la familia perdió su empleo.

Crece sedentarismo en Puebla-Tlaxcala

La pandemia no solo modificó los hábitos alimenticios como comer menos verduras y frutas y más carbohidratos y bebidas azucaradas, también modificó los tiempos que los poblanos y tlaxcaltecas dedican a la actividad física, la pasan sentados o frente a una pantalla.

La Ensanut revela que el 78 por ciento de los pobladores de la región centro del país a la que pertenece Tlaxcala disminuyó la actividad física durante la pandemia, colocándose como la primera región con el menor porcentaje de personas que se ejercitó el año pasado. No solo eso, el 46.5 por ciento dijo que el tiempo que la pasa sentado o reclinado aumentó en comparación con el año prepandemia.

Este efecto, que la Ensanut considera nocivo para la salud, fue mayor en niños y adolescentes de 10 a 19 años de edad. Entre ellos, el 66.3 por ciento de los niños tlaxcaltecas dijo que aumentó el tiempo que pasa frente a una pantalla, mientras que el porcentaje se redujo a 54.8 por ciento entre los adolescentes y a 28.7 por ciento entre los adultos de 20 a más años.

La encuesta menciona que el confinamiento decretado en 2020 con el inicio de la pandemia provocó una tendencia a no recuperar la actividad física o bien a hacerlo de manera lenta, lo que ocasionó que más de la mitad de la población disminuyera los tiempos para el ejercicio y aumentara los tiempos sentados o frente a una pantalla.

En la región pacífico sur a la que pertenece Puebla el porcentaje de personas que dijo que durante la pandemia disminuyó su actividad física fue de 66.1 por ciento entre los adolescentes, 68.5 por ciento en los niños y se disparó a 69.7 por ciento entre los adultos, lo que influyó a qué disminuyera en todas las regiones el índice de condición de bienestar que mide los niveles de salud según criterios como la nutrición, el ejercicio y el sedentarismo.

De acuerdo con la encuesta, los niños poblanos son el grupo de la población que la pasó más tiempo sentado; el 42 por ciento dijo que el tiempo sentado o reclinado aumentó, mientras que en el 34.7 por ciento de los adolescentes mencionó que esta condición aumentó y solo en 22.9 por ciento de los adultos.

Del mismo modo, se observa que estar más tiempo sentado se relaciona con pasar más tiempo frente a una pantalla. Al respecto, la Ensanut refiere que el tiempo frente a un monitor aumentó en el 46 por ciento de los hogares entre los niños, 39.2 por ciento entre los adolescentes y solo 22.3 por ciento entre los adultos poblanos.

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